Farmacia antroposófica

Antroposofia, Medicina antroposófica, Medicamentos antroposóficos


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El fósforo en los medicamentos antroposóficos

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El Fósforo

El fósforo aparece en tres formas diferentes en la naturaleza, en concreto, aparece con tres colores distintos: el rojo, el negro y el blanco. Este último, el fósforo blanco es el que se emplea para uso terapéutico.

Es un mineral de gran reactividad y es capaz de reaccionar hasta llegar a la explosión y a la autocombustión. Sin embargo, ello no sucede bajo el agua, elemento en el que no presenta ninguna reacción.

El fósforo posee una especial relación con la luz, siendo esta cualidad la que le dota de su propiedad de fosforescencia, esto es, la capacidad de absorber la energía, retenerla y mostrarla posteriormente en otra onda lumínica.

Esta sustancia, sin embargo, resulta muy venenosa para el ser humano quien en una medida, no puede dominarla. A continuación veremos que, a pesar de ello, el ser humano se beneficia y mucho del fósforo.

Visión antroposófica Fósforo

El fósforo actúa en el organismo humano aportando la luz y el calor, impulsando con ello a la encarnación de nuestro Yo, cuerpo superior, en los restantes cuerpos sutiles, en el cuerpo astral, en el cuerpo etérico y en el cuerpo físico.

Desde la salutogénesis el fósforo puede modificar, cuando ello sea requerido, la relación entre los cuatro órganos constitucionales del ser humano. Y ello, pues el fósforo posee diferentes efectos terapéuticos en función de la edad.

El Fósforo en el organismo

¿Dónde se encuentra?

En el organismo encontramos el fósforo ligado a diferentes elementos y muy distribuido, pero siempre lo encontramos relacionado con el Yo.

Por un lado, configurado como fosfato de calcio es el constituyente principal de los huesos, que obedecen a la estructura del Yo.

Por su parte, en el cerebro también encontramos este elemento unido a grasa en los fosfolípidos. También aquí está muy relacionado con la máxima actividad del Yo, que es el pensar.

También forma parte de la moneda de intercambio energético el ATP (Adenosin trifosfato).

 

¿Qué funciones realiza?

El fósforo juega un importante papel en el metabolismo, en concreto, en su relación con todos los nutrientes y los compuestos que penetran en nuestro cuerpo.

Desde el punto de vista antroposófico, esto se enlaza con la idea de que todo aquello que penetra en nuestro cuerpo ha de ser “yoizado”.Y así es como se llevan a cabo los procesos de fosforilación en los hidratos de carbono, como las glucosa 6 fosfato, las grasas, donde se pueden ver los fosfátidos, como la lecitina y las proteínas, destacando la caseina.

 

El Fósforo como elemento terapéutico

Indicaciones para los que se puede emplear el fósforo

En el ámbito espiritual anímico

El fósforo se puede emplear para estimular el desarrollo de la conciencia, el despertar y la concentración. De hecho, un déficit de fósforo lleva a estados de ensoñación diurnos y a una incapacidad para la actividad intelectual.

Además, el fósforo aporta sensibilidad y fantasía, optimismo y una sana autoconciencia.

En el ámbito funcional

Al estimular la respiración y el movimiento circulatorio, el fósforo también lleva las fuerzas del Yo a la zona metabólica. Y al aumentar la presencia del Yo en el día, permite la profundización en el sueño durante la noche.

Igualmente el fósforo estimula la formación ósea y sanguínea, con lo que sus efectos terapéuticos ayudan a fortalecer aquellas constituciones debilitadas.

También se emplea fósforo cuando existe un predominio de la actividad astral sobre la organización del yo, ayudando en ese caso a controlar las emociones como el miedo y la angustia.

En el tratamiento de patologías concretas, el fósforo se emplea para el tratamiento de la diabetes, que desde el punto de vista de la medicina antroposófica se considera como una debilidad del Yo.

En el tratamiento de los enfriamientos, se emplea el fósforo como portador del calor, y actúa de calentador, haciendo así innecesaria la fiebre. El fósforo actúa como febrífugo, sin embargo, no elimina la fiebre, como hacen los antitérmicos, sino que la sustituye por el calor del fósforo.

Dinamicas del Fósforo según Rudolf Steiner

Como siempre en el caso de la farmacología antroposófica la capacidad terapéutica del fósforo reside en las fuerzas y dinámicas que encierra.

Dinamica descendente del fósforo

Cuando el fósforo porta el Yo hacia el cuerpo físico actúa como incendiario y va mineralizando, hasta que se materializa en el esqueleto, impronta de lo espiritual en lo físico. En este camino los cuerpos astral y etérico han sido desplazados.

Dinamica ascendente del fósforo

Cuando el fósforo sube hacia el polo neurosensorial otorga la autoconciencia, que es la luz interna a los procesos de pensamiento y percepción.

Es el proceso inverso al anterior, yendo de lo material a lo espiritual. Es un camino vertical, algo propio del Yo, que es el responsable de la postura erecta del ser humano.

Medicamentos antroposóficos que contienen Fósforo en el Vademécum antroposófico español

Agaricus comp /Phosporus Número de complejo 192

En este medicamento el fósforo actúa sobre la actividad de la encarnación del yo, tan importante en la formación ósea. Dirige la materialización del yo, estructurando la formación ósea. Por ello se emplea en la terapéutica de osteoporosis, osteopenias, tuberculosis óseas.

Antimonium tartaricum/Phosporus Número de complejo 928

En este medicamento el fósforo actúa dirigiendo la inflamación, fenómeno metabólico, alejándola del sistema rítmico. Por ello, es útil para tratar las enfermedades pulmonares y bronquíticas, en las que se dan, desde el punto de vista antroposófico fenómenos metabólicos en el sistema rítmico.

Ferrum Sidereum D12/ Phosphorus D6/ Silicea D12  Número de complejo 786

El hierro y el fósforo apelan y refuerzan la organización del Yo para que su dinámica descendente se mantenga y penetre organizando los cuerpos suprasensibles durante el proceso infeccioso. La sílicea actúa de elemento estructurante.

Se emplea en procesos infecciosos virales en fase aguda y en convalecencias prolongadas, así como en el tratamiento de base en enfermedades autoinmunes.

Phosphorus D25 Sulfur D25 Número de complejo 624

Aquí el Sulfur actúa junto al fósforo en una alta dilución homeopática, es decir, para lograr controlar lo contrario de lo que producen en dosis bajas. El azufre tomado en dosis sustanciales es capaz de activar el inconsciente y dejar a la persona en un estado de ensoñación y el fósforo en esas mismas cantidades, produce una cierta excitación. Por ello, en alta dinamización, logran un efecto opuesto controlando la hiperexcitación y el exceso de pensamientos que pueden llevar a las pesadillas y obsesiones nocturnas.

Phosporus comp (Infludo) Número de complejo 026

En este medicamento antigripal dictado por Steiner el fósforo se acompaña de varias plantas. Aquí el fósforo actúa como portador del Yo para aumentar el calor en un organismo enfriado.

Phosporus D6

Por las propiedades terapéuticas que se mencionaron antes, el fósforo se emplea como tratamiento de base para muchas patologías que requieren de una presencia mayor del Yo: Somnolencia generalizada, diabetes, enfermedades artrósicas, amenaza de aborto, eneuresis, nocturna, despertares difíciles, etc