Aprendiendo del Coronavirus

Para muchos de nosotros están siendo tiempos de aprendizaje. 

Permitidme, que de la manera más clara y honesta que conozco, os comparta aquello que se encuentra en mi alma. Me gustaría que llegara como el fruto de mis vivencias y no de unas simples reflexiones.

Sé que este blog, aunque haya girado últimamente, se ha dedicado más al consejo farmacéutico, que a la confidencia personal, pero hoy necesito compartir mis sentimientos en esto tan raro que resulta Internet, donde uno nunca sabe si alguien llegará a leerle.

No pretendo apuntarme a las diferentes teorías del origen del virus, ni a las oficiales, ni a las conspiranoicas. Hoy no me interesa el porqué de este virus, sino el para qué ha venido y el qué ha venido a enseñarnos.

Mi primer aprendizaje es a lidiar con mi miedo.

En lo personal soy padre de un niño pequeño con un asma severo, que combate con todas sus fuerzas, pero que son pocas para lo que se le podría avecinar.

Además soy hijo de una madre ciega de 84 años que cuida con paciencia mi padre de 87 años. Ambos con un buen estado de salud. Llevo años asumiendo la reencarnación, creencia que me permite vivir con una relativa tranquilidad la idea de que, más temprano que tarde, habrán de pasar el umbral. Mi desasosiego, en cambio, viene dado por las terrible circunstancias que están rodeando este tránsito en estos momentos. La soledad, el desamparo y lo que debe ser no sentirse acompañado….

Me uno a la oración por aquellos en tránsito en estos momentos en cualquier lugar del mundo.

Quiero acoger ese, mi miedo. Porque me habla de lo que quiero a estas personas y de lo unido que me siento a ellas. Pero no quiero quedarme en ese temor ni que el pánico invada cada célula de mi cuerpo. Trato todos los días y todas las noches de trascenderlo. Y es, precisamente, en esa batalla cuando aparece mi vulnerabilidad. Saberme necesitado y que no puedo con la carga, mayor o menor, si no busco un apoyo y un sostén en algo más grande que mi persona y mis circunstancias.

Deseo que la vulnerabilidad penetre en el inconsciente colectivo para que sea el mayor regalo que nos deje el Coronavirus: La conciencia de fragilidad que se haga, no desde el pánico de que no somos nada, sino desde la certeza en el “Yo Soy”.

Sentirlo dentro de mi es lo que me ha permitido salir adelante cada mañana y cada noche y lo que me aporta la serenidad no ya para el futuro, sino para, simplemente, afrontar las siguientes horas. Estoy aprendiendo a que no es el resultado de la eliminación de mi miedo, sino la lucha por poder trascenderlo lo que me ha acercado a ese “No Yo, sino Cristo en mí” de Pablo.

Y si la vulnerabilidad me lleva hacia el camino vertical de la cruz, la solidaridad me guía por el larguero horizontal.

Pero esta solidaridad también he necesitado aprenderla. En los primeros días de esta crisis, al ir a comprar comida, me vi acaparando más de lo que podría necesitar en un confinamiento de meses. Y me pregunté, aquella comida que yo me llevo, es la que puedo no dejar a otros.

Días después leí en un mensaje la advertencia de que aquellos que acaparaban el jabón de los supermercados, que supieran que las manos no lavadas de los otros, por carecer de este, les acabarían contagiando. 

Creo que esta crisis nos va a dar la oportunidad para poder cambiar cosas, los que se pongan de ese lado, porque nada nos vendrá regalado, sino que ha de ser una conquista. Y capto la certeza que de que solo saldremos de esta si lo hacemos juntos y unidos.

Dice el gran maestro Francisco que la mejor manera de alcanzar lo que anhelas es agradecer lo que ya tienes.

Todas las tardes salimos a las ocho de la tarde a la ventana a aplaudir a los que están contribuyendo a ayudar a los otros: sanitarios, comerciantes, conductores de autobús, cajeras de supermercado, policías, y un largo etc.. Supongo, que lo hacen, superando su miedo trascendiéndolo para un bien superior. Y sí siento ese profundo agradecimiento, la última experiencia que he aprendido.

En ellos veo especialmente ese “Yo soy”.

Y ese “Yo soy” me lleva a mirarlos a ellos y a centrarme en ver lo grande que es el Ser Humano, sí aquel tan amenazado por algo tan pequeño y aparentemente insignificante como es un virus.

Tiempos de aprendizaje y de agradecer lo que estamos viviendo.

¿Como saber cual es mi temperamento?

Mediante unas sencillas preguntas uno puede saber cuál es el temperamento, o cuales son las tendencias. No se trata de nada científico, sino que se debe abordar como un juego, desde lo lúdico, algo que permite descubrir la realidad mucho mejor que con el simple análisis.

¿Como saber cual es mi temperamento?

A cada respuesta se enlaza el temperamento que corresponde a esa opción

Manera de caminar

El caminar de una persona es una de las señales que con mayor facilidad pueden hacer presumir un temperamento u otro:

Paso saltarín, evitando la línea recta y desviándose con facilidad para mirar cualquier cosa que le interese.

Caminar lento, arrastrando los pies pudiendo parecer cansado, pero con la cabeza agachada por posar la mirada en el suelo.

Pasos firmes y seguros con una dirección muy determinada, sin admitir fácilmente desvíos.

Un andar lento, y perezoso moviéndose lo estrictamente necesario tanto en la cantidad de músculos a mover, como en las distancias a recorrer.

Gestualidad

En función de cómo se acompañe de sus movimientos corporales a la hora de hablar también se puede deducir un tipo de temperamento u otro

Gestos firmes y enérgicos.

Ligeros gestos y como dejándose llevar sin poner energía en ellos.

Tratando de contagiar lástima a la hora de hablar.

Variados y enfatizando cada palabra y cada diferente estado de ánimo.

Virtud

Transmite gran calma a los demás y aporta la paciencia que parece faltarle a otros.

Muestra un interés amoroso hacia los demás y trata de arreglar los conflictos.

Son capaces de acoger el sufrimiento ajeno, el cual se pueden imaginar a la perfección.

Muestra valentía y arrojo, tanto ante los problemas, como a la hora de tomar decisiones.

Defecto

Con facilidad se queja pudiendo llegar a pensar que es la persona con peor suerte del mundo.

Se deja invadir con cierta facilidad por la pereza, la apatía y la indolencia.

Con demasiada frecuencia se deja llevar por la impulsividad.

Puede sufrir ataques de ira y reacciona con un enfado de manera muy rápida, aunque se le pase muy rápido.

Provoca en los demás

Falta de confianza ya que es capaz de mentir y faltar a la verdad con cierta facilidad

Puede hacer sentir a la persona que no le está interesando ni lo que le ocurre ni lo que le cuenta por su manifiesta insensibilidad, que le puede hacer hasta parecer cruel.

A veces las personas le temen por su violencia

Se regodea en el sufrimiento, pudiendo llegar al masoquismo, y también transmitírselo a los demás

Fase de la vida preferida

En función de cuál sea la edad de la vida, pasado, presente o por llegar en la que uno se considere uno más cómodo,o con la que uno mejor se identifica, independiente de los acontecimientos de la vida.

Infancia

Juventud

Madurez

Ancianidad

Estación del año favorita

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

Manera de respirar

La respiración muestra la esencia de la persona. Se encuentra en el sistema rítmico, por lo que se puede decir que equilibra el pensamiento y el metabolismo. Además se puede inducir de tal manera que a voluntad y pensando en ella podemos alargar o acortar tanto la inspiración como la espiración.

La relación entre la respiración y los temperamentos me la mostró Sandra Bermejo, presidenta de la asociación de biógrafos de España.

La ventaja es que podemos ver cómo nos sentimos forzando la respiración de las diferentes maneras que se describen a continuación. Eso también puede aportar claves para ver en cuales nos sentimos cómodos y den cuales sentimos cierta molestia.

Inspiración corta y espiración prolongada

Respiración entrecortada, inspiración, pausa, inspiración, espiración, pausa, espiración

El tiempo de la inspiración dura exactamente lo mismo que la espiración. (Se puede contar mentalmente)

Inspiración más prolongada espiración corta y potente 

Mirada

Sandra Bermejo, presidenta de la asociación de biógrafos de España, también incide en la mirada de la persona para poder deducir una tendencia hacia un temperamento:

Mirada enfocada al futuro inmediato

Mira sin interés, con cierta dispersión. Sin chispa

Mirada hacia abajo

Al entrar en una habitación es capaz de verlo todo de un vistazo, porque lo lleva a cabo con una mirada saltarina.


Los temperamentos una visión clásica

Rudolf Steiner aporta una nueva visión de los temperamentos a la clásica aportada por la escuela griega, establecida, sobre todo, por Hipócrates (460-375 a d C) y, desarrollada posteriormente por Teofrasto.

Teoría de los humores

Esta teoría de los humores será la preponderante en la medicina hasta bien entrada la Edad Media. Consiste en determinar que el cuerpo se compone de la mezcla de cuatro líquidos y que de la proporción adecuada dependerá la salud de una persona.

También en función de la preponderancia de uno sobre otros pueden mostrarse los diferentes temperamentos.

Los cuatro humores

Bilis negra

La preponderancia de la bilis negra, melanos en griego, da como resultado el temperamento melancólico. Este se relaciona con el cuerpo físico y, a su vez, con el elemento tierra de Empédocles.

Flema

La escuela hipocrática la definió como el representante de lo líquido en lo líquido del cuerpo. Por ello se relaciona con el elemento agua y como es fácil de deducir su dominio establece el temperamento flemático.

Sangre

En los sanguíneos predomina este el elemento sangre. Este líquido es el encargado de transportar el oxígeno por todo el organismo y de llevar al dióxido de carbono hasta su eliminación, en la algo más sencilla visión griega, el aire.

Bilis amarilla

La bilis de la vesícula biliar es la que domina en aquellos que tienen la capacidad de liderar, pero también de enfadarse, los coléricos.

Equilibrio entre los temperamentos

El origen etimológico de la palabra temperamento se halla en el vocablo temperare que significa mezclar. Y, en eso consiste la salud, en lograr la adecuada proporción que logre atemperar a la persona sin unilateralidades que le lleven a la enfermedad.

La Quintaesencia aristotélica

Este filósofo griego del cuarto siglo antes de Cristo, dijo que el hombre se componía de además de esos cuatro humores ya descritos de una Quintaesencia que él denominó éter. Esta, mucho más sutil, permite al ser humano desarrollarse como persona. De alguna manera estaba hablando de lo que luego Steiner definiría como Yo.

Las causas kármicas de un temperamento

Las causas kármicas de un temperamento

Rudolf Steiner explica en su ciclo de conferencias sobre teosofía y rosacrucianismo que pronunció en Kassel en 1907 (GA100) lo siguiente:

Las experiencias repetidas que llegaron desde afuera en una vida terrenal anterior se manifiestan como el temperamento en la vida actual. También en función de cómo manejemos nuestras experiencias actuales generaremos nuestro temperamento en la siguiente encarnación.

Si se ha vivido una serie de experiencias traumáticas en una vida que han generado una actitud de tristeza frente a esta, es muy probable que en la siguiente encarnación desarrollemos un temperamento melancólico.

Si en la vida anterior nos apegamos a ella, y a las necesidades más fundamentales de supervivencia como son comer o dormir, es muy posible que en la siguiente reencarnación traigamos un temperamento flemático.

Si en el anterior paso por la tierra la vida nos sonrió que dejaron una impronta en el cuerpo astral y generará un temperamento sanguíneo.

Si estas adversidades se han superado y se han aprobado las duras asignaturas que ha presentado la vida y ha superado con fuerza y coraje esas dificultades, se habrá reforzado su cuerpo astral y, seguramente, en su próxima vida preponderará un temperamento colérico.

Sabiendo todo esto y en función de la actitud con la que uno enfrente esta vida, puede estar generándose el temperamento de la siguiente encarnación.

Portal de la luna y portal del sol en los temperamentos

En otras dos de las conferencias de Rudolf Steiner (GA 240) pronunciadas en Berna en 1924 habló de los dos portales que constituyen la entrada y la salida del hombre en esta tierra.

Portal de la luna

La luna estuvo unida antiguamente a la tierra. Cuando se separó como astro lo hicieron con lo otros seres, que poseen una índole más espiritual que la que posee el ser humano en su aspecto físico

Nuestros antepasados, es decir las culturas anteriores, que no dejamos de ser nosotros en otras reencarnaciones, aunque no tan inteligentes como lo somos ahora mismo, sí que poseían accesos al conocimiento que nosotros hemos perdido en la actualidad. Por ejemplo esta sabiduría quedó recogida en libros tan maravillosos y perfectos como los Vedas.

Lo que no ha llegado en forma de documentos son los restos de una sabiduría primordial, artística y poética. Fue creada por entidades desprovistas de cuerpo físico, lugar donde reside el actual pensar intelectivo.

Estas entidades residen actualmente en la Luna y todavía se vinculan con nosotros, aunque de una manera menos explícita. Lo hacen cuando en el descenso desde el mundo espiritual a la tierra atravesamos la esfera lunar impregnando nuestro cuerpo astral y nuestro Yo.

En función del grado de penetración, la persona que nace lo hará siendo un genio o una persona con virtudes de bondad manifestándose en su sangre y en su sistema nervioso. Con ello se dotará a la persona de mayor o menor voluntad y de unos u otros talentos. En este proceso se recogen las experiencias de vidas anteriores y su influencia se mantiene en la vida terrenal quedando por debajo de nuestra intelectualidad.

Al atravesar la luna, el último portal antes de llegar a la vida terrestre, adquirimos las facultades más íntimas y el temperamento con el que vamos a comenzar nuestra vida terrestre.

Vinculación a las fuerzas lunares

Por la vinculación lunar el presente del ser humano sobre la faz de la tierra se encuentra vinculado al pasado. Este pedacito de pasado nos hace ser lo que somos y se queda escogido en nuestros cuerpos físico y etérico, siendo lo que nos hace convertirnos en este o aquel ser humano.

Portal del sol

En la biblia ya se puede leer que el sol brilla para justos y malos…

La relación del sol con la tierra se manifestó con el descenso del ser solar, el Cristo a la tierra, en un determinado momento de la evolución de esta tomando una corporalidad humana.

De esta manera el Cristo se vinculó y se unió al destino terrestre de la humanidad con un impulso que puede actuar en la interioridad humana y al que puede acceder toda persona

Las fuerzas que acogen este impulso crístico no son las del intelecto, sino aquellas del corazón y del alma. Una vez acogidas, estas ya no se dirigen a la salvación individual, sino a la salvación de toda la humanidad.

Vinculación a las fuerzas solares

Por la vinculación al sol nos encontramos vinculados a nuestro futuro.

Todavía como humanidad no estamos preparados para que este impulso nos llegue desde dentro, por lo que en estos momentos esta influencia es ejercida desde el exterior.

Cuando tras una metamorfosis la tierra deje de ser lo que es, entonces los seres humanos estaremos preparados para la existencia solar.

Actualmente nuestro pensamiento está ligado al cerebro que es el órgano más físico y no es capaz de reflejar aquello que le viene del sol. En un futuro será el corazón el que sea capaz de reflejar esta luz solar.

Así si por el cerebro las personas se hacen egoístas y por el corazón logran el altruismo.

Gracias al sol somos más de lo que nos tocaría en la actual existencia terrestre y esto se lo debemos al descenso de una entidad solar como es el Cristo. El sol es el portal del futuro y son los seres solares los que serán capaces de extraernos de la muerte. De estos seres solares, el único que conocemos es el Cristo, pero Él nos llevará hasta sus otros compañeros.

Relación de los dos portales con los temperamentos

Si observamos los temperamentos encontraremos una relación con ambos portales:

El melancólico está fuertemente ligado a las fuerzas de la luna

El sanguíneo al portal del sol

El flemático encuentra el equilibrio entre ambas polaridades, quedando esta anuladas.

Del colérico en esta conferencia no habla Rudolf Steiner, pero teniendo en cuenta lo que menciona en su conferencia GA100, se puede deducir que este temperamento se liga a las fuerzas lunares para transformarlas desde las fuerzas solares.

Los cuatro temperamentos: Visión antroposófica

Los cuatro temperamentos: Visión antroposófica

Estos cuatro temperamentos se expresan en el cuerpo etérico, formando cuatro tipos de cuerpos etéricos. Estos, a su vez, poseen diferentes corrientes y movimientos que se expresan con una cierta coloración básica en el cuerpo astral.   Rudolf Steiner GA 95

Para Rudolf Steiner los cuatro temperamentos (melancólico, flemático, sanguíneo, colérico) son las diferentes expresiones que se forman en cada ser humano del encuentro de las dos herencias que tiene cuando llega a este mundo.

Pudiéndose mezclar para formar cada existencia individual. Al mismo tiempo que cada persona se distingue por su propia individualidad, el temperamento solo los agrupa, de alguna manera. No se trata de clasificar a las personas, sino más bien de conocer a un ser humano y permitir que aflore en ella aquello que un primer momento no resulta tan evidente completando así toda su personalidad

El hombre se forma por el encuentro de dos corrientes, que son:

La herencia de su sistema familiar, raza, nacionalidad, etc.

A la herencia que recibimos de nuestros padres se le dota actualmente de una gran importancia, hasta el punto de convertirla en la fuente de la explicación de casi todos los comportamientos, enfermedades e, incluso destino de cada persona.

Este hecho se debe a la preponderancia actual del pensamiento materialista, que ha querido encontrar en la carga genética la explicación de los acontecimientos que le suceden, han sucedido o sucederán en la vida de un hombre. Con este pensamiento que se ha impuesto, se trata de negar otras realidades, como son las espirituales, signo de los tiempos actuales.

Lo que proviene de sus anteriores pasos por la tierra y del mundo espiritual

La visión antroposófica amplía esta visión unicista con la idea de que el hombre ha pasado por la tierra en otras encarnaciones anteriores y que éstas le han generado un karma.

Estos pasos anteriores por la tierra y sus consecuencias también le dotan al ser humano que llega de nuevo a la tierra de una características y son las que le permiten desarrollarse como individualidad.

Y, es que, al igual que ya se acepta por todos que la vida solo puede proceder de la vida, lo anímico espiritual que se encuentra en cada ser humano, solo puede proceder de lo anímico espiritual.

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La unión de las dos corrientes

Cuando un Yo desciende del mundo espiritual trae la memoria de aquello que fue en sus anteriores encarnaciones. Este Yo decide también unirse a una segunda corriente hereditaria. De la primera se forma su parte anímico espiritual, mientras que de la segunda obtendría sus características vitales y físicas. De ahí el parecido de los hijos a sus padres y la posibilidad de poder heredar enfermedades y de la primera se deduce porque dos hermanos, por muy igual educación que hayan recibido nunca reaccionan de la misma manera.

Se debe producir una fusión armoniosa entre aquello que traemos de de nuestras vidas pasadas y que ha pasado por el mundo espiritual y aquello que tomamos de la herencia al llegar a esta tierra y que se compone de las propiedades de un pueblo, de una raza de unas costumbres propias de mi vida familiar, etc. 

Esta intersección será lo que constituye el temperamento y constituye la matriz espiritual que le permite afrontar la nueva vida equilibrando lo eterno con lo perecedero.

Los temperamentos como interacción entre los cuatro cuerpos

Los cuatro cuerpos se encuentran en el ser humano interactuando en todo momento:

El cuerpo vital o etérico es que permite dotar de vida y evitar el decaimiento, que sería la tendencia natural, del cuerpo físico que responde a las leyes de la materia.

El cuerpo astral dota de conciencia al ser humano y ha de vivir equilibrado con el vital para que no aparezca la enfermedad.

La organización del Yo, único cuerpo propiamente humano, es el que permite al ser humano la autoconciencia y, con ello, el hacerse cargo de su vida y escribir así su propia biografía.

Es la interrelación de estos cuatro cuerpos la que va a dar en cada persona la expresión de un temperamento de una manera más acusada. Esta relación es propia de cada encarnación y es decidida por el Yo espiritual antes de cada llegada a la tierra.

Predominio de los cuerpos

Los predominios de un cuerpo sobre otro establecen el temperamento de cada persona:

COLÉRICO

Así en el caso de que el Yo domine sobre los otros tres miembros la persona mostraré un temperamento colérico.

SANGUÍNEO

Cuando aquel que domina es el cuerpo astral se mostrará cómo sanguíneo.

FLEMÁTICO

Si domina el etérico estaremos en presencia de un flemático

MELANCÓLICO

Y cuando el preponderante es el cuerpo físico y hace que el Yo no pueda vencer determinadas durezas nos hallaremos ante un melancólico.

El colérico-sanguíneo

De los cuatro temperamentos, los que dirigen su actividad hacia el exterior son el colérico y el sanguíneo.

El fuego puede ser avivado por el viento y expandirlo hasta incendiarlo todo, pero si este es demasiado intenso, puede llegar a apagarlo.

El coléricosanguíneo

Cuando la combinación coléricosanguíneo se potencia

Pueden ser grandes líderes capaces de movilizar a multitudes, dada su capacidad para relacionarse con otros puede unido a su foco en una acción determinada. 

Pueden manejar el sentido del humor para lograr aquello que se hayan propuesto.

Ante las adversidades no suele aparecer la queja, sino que en su lugar parece una firme determinación y una aparente y envidiable liviandad. Esto hace que parezca que siempre tiene buena suerte, cuando, en realidad, lo que ocurre es que se la encuentran porque la buscan.

¿Cuando puede resultar la combinación coléricosanguíneo un problema?

Al no disponer de un tan rico mundo interior como en el caso de otros temperamentos o combinaciones de estos, requieren de un reconocimiento externo que le dé la seguridad y son capaces de realizar lo que sea necesario para obtenerlo.

Su mundo interno se les agota con facilidad, sobre todo cuando se proyectan hacia afuera con gran coraje para llevar adelante sus proyectos complicados, por lo que pueden convertirse en personas superficiales y sin ideales.

La unión de su firme decisión y de su encanto social los puede convertir en manipuladores que embaucan y a los que uno sigue hasta las consecuencias más graves sin ser apenas consciente de ello.

Acompañar al coléricosanguíneo

Puedes leer:

Como acompañar a un sanguíneo

Como acompañar a un colérico

En este caso el trabajo será el de enriquecer su mundo interno. Que en él puedan encontrar toda su fuerza y poder, para que no demanden en exceso el reconocimiento de sus actos en los demás. Para ello siempre el maestro y los padres deberán mostrarle de manera manifiesta amor incondicional.

También deberían llegar a conocer lo que es el sufrimiento que, a veces, por su energía y su proyección hacia lo “nuevo” y externo, les hace no detenerse en observarlo y reconocerlo. En ocasiones, esto se debe a que no se dan el permiso a sí mismos para poder sentir esa debilidad. Por ello se les debe despertar desde la curiosidad que manifiestan hacia casi todo.

El flemático-colérico

El flemáticocolérico

En este caso se une en una persona el agua y el fuego.

El agua puede apagar al fuego, pero, también, se puede llegar a generar vapor. Este elemento fue clave en poner en movimiento al mundo, ya que fue el gran generador de la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX.

Cuando la combinación flemáticocolérico se potencia

Cuando estas dos tendencias se encuentran armonizadas la parte colérica puede aportar el empuje para que tras un pausado análisis de la parte flemática, la persona se pueda lanzar a la acción, compensando el ardor guerrero mediante tranquilidad y sosiego.

Ambas unidas hacen que un ideal sea bien planificado pero que después este proyecto sea ejecutado y llevado a la acción.

Se pueden convertir en grandes emprendedores que han calculado bien los riesgos de sus empeños, pero que no se han detenido ahí.

¿Cuando puede resultar la combinación flemáticocolérico un problema?

Pero estás dos tendencias también pueden emplearse para calcular el beneficio propio y no detenerse a reparar en las consecuencias de ello. Pueden ser individuos para los que mediante una planeada estrategia logren controlar y dominar a otras personas. Pueden justificar cualquier medio para lograr su fin pudiendo llegar a convertirse así en despiadados y crueles que actúan con total frialdad. Los nazis exterminaron a millones de judíos con una planeada estrategia y con una eficacia única en la historia.

Acompañar al flemáticocolérico

Puedes leer:

Como acompañar a un flemático

Como acompañar a un colérico

Debe trabajarse la empatía y la conexión con los otros y lograr que los fines a los que se lancen sean por lograr un bien común y no únicamente el beneficio propio. Es deseable que este aprendizaje lo haga por medio de sus compañeros y amigos. Y que se les pueda mostrar una referencia de una persona que les despierte admiración por su coherencia, su honestidad y la manera de tratar a las otras personas.