Las causas kármicas de un temperamento

Las causas kármicas de un temperamento

Rudolf Steiner explica en su ciclo de conferencias sobre teosofía y rosacrucianismo que pronunció en Kassel en 1907 (GA100) lo siguiente:

Las experiencias repetidas que llegaron desde afuera en una vida terrenal anterior se manifiestan como el temperamento en la vida actual. También en función de cómo manejemos nuestras experiencias actuales generaremos nuestro temperamento en la siguiente encarnación.

Si se ha vivido una serie de experiencias traumáticas en una vida que han generado una actitud de tristeza frente a esta, es muy probable que en la siguiente encarnación desarrollemos un temperamento melancólico.

Si en la vida anterior nos apegamos a ella, y a las necesidades más fundamentales de supervivencia como son comer o dormir, es muy posible que en la siguiente reencarnación traigamos un temperamento flemático.

Si en el anterior paso por la tierra la vida nos sonrió que dejaron una impronta en el cuerpo astral y generará un temperamento sanguíneo.

Si estas adversidades se han superado y se han aprobado las duras asignaturas que ha presentado la vida y ha superado con fuerza y coraje esas dificultades, se habrá reforzado su cuerpo astral y, seguramente, en su próxima vida preponderará un temperamento colérico.

Sabiendo todo esto y en función de la actitud con la que uno enfrente esta vida, puede estar generándose el temperamento de la siguiente encarnación.

Portal de la luna y portal del sol en los temperamentos

En otras dos de las conferencias de Rudolf Steiner (GA 240) pronunciadas en Berna en 1924 habló de los dos portales que constituyen la entrada y la salida del hombre en esta tierra.

Portal de la luna

La luna estuvo unida antiguamente a la tierra. Cuando se separó como astro lo hicieron con lo otros seres, que poseen una índole más espiritual que la que posee el ser humano en su aspecto físico

Nuestros antepasados, es decir las culturas anteriores, que no dejamos de ser nosotros en otras reencarnaciones, aunque no tan inteligentes como lo somos ahora mismo, sí que poseían accesos al conocimiento que nosotros hemos perdido en la actualidad. Por ejemplo esta sabiduría quedó recogida en libros tan maravillosos y perfectos como los Vedas.

Lo que no ha llegado en forma de documentos son los restos de una sabiduría primordial, artística y poética. Fue creada por entidades desprovistas de cuerpo físico, lugar donde reside el actual pensar intelectivo.

Estas entidades residen actualmente en la Luna y todavía se vinculan con nosotros, aunque de una manera menos explícita. Lo hacen cuando en el descenso desde el mundo espiritual a la tierra atravesamos la esfera lunar impregnando nuestro cuerpo astral y nuestro Yo.

En función del grado de penetración, la persona que nace lo hará siendo un genio o una persona con virtudes de bondad manifestándose en su sangre y en su sistema nervioso. Con ello se dotará a la persona de mayor o menor voluntad y de unos u otros talentos. En este proceso se recogen las experiencias de vidas anteriores y su influencia se mantiene en la vida terrenal quedando por debajo de nuestra intelectualidad.

Al atravesar la luna, el último portal antes de llegar a la vida terrestre, adquirimos las facultades más íntimas y el temperamento con el que vamos a comenzar nuestra vida terrestre.

Vinculación a las fuerzas lunares

Por la vinculación lunar el presente del ser humano sobre la faz de la tierra se encuentra vinculado al pasado. Este pedacito de pasado nos hace ser lo que somos y se queda escogido en nuestros cuerpos físico y etérico, siendo lo que nos hace convertirnos en este o aquel ser humano.

Portal del sol

En la biblia ya se puede leer que el sol brilla para justos y malos…

La relación del sol con la tierra se manifestó con el descenso del ser solar, el Cristo a la tierra, en un determinado momento de la evolución de esta tomando una corporalidad humana.

De esta manera el Cristo se vinculó y se unió al destino terrestre de la humanidad con un impulso que puede actuar en la interioridad humana y al que puede acceder toda persona

Las fuerzas que acogen este impulso crístico no son las del intelecto, sino aquellas del corazón y del alma. Una vez acogidas, estas ya no se dirigen a la salvación individual, sino a la salvación de toda la humanidad.

Vinculación a las fuerzas solares

Por la vinculación al sol nos encontramos vinculados a nuestro futuro.

Todavía como humanidad no estamos preparados para que este impulso nos llegue desde dentro, por lo que en estos momentos esta influencia es ejercida desde el exterior.

Cuando tras una metamorfosis la tierra deje de ser lo que es, entonces los seres humanos estaremos preparados para la existencia solar.

Actualmente nuestro pensamiento está ligado al cerebro que es el órgano más físico y no es capaz de reflejar aquello que le viene del sol. En un futuro será el corazón el que sea capaz de reflejar esta luz solar.

Así si por el cerebro las personas se hacen egoístas y por el corazón logran el altruismo.

Gracias al sol somos más de lo que nos tocaría en la actual existencia terrestre y esto se lo debemos al descenso de una entidad solar como es el Cristo. El sol es el portal del futuro y son los seres solares los que serán capaces de extraernos de la muerte. De estos seres solares, el único que conocemos es el Cristo, pero Él nos llevará hasta sus otros compañeros.

Relación de los dos portales con los temperamentos

Si observamos los temperamentos encontraremos una relación con ambos portales:

El melancólico está fuertemente ligado a las fuerzas de la luna

El sanguíneo al portal del sol

El flemático encuentra el equilibrio entre ambas polaridades, quedando esta anuladas.

Del colérico en esta conferencia no habla Rudolf Steiner, pero teniendo en cuenta lo que menciona en su conferencia GA100, se puede deducir que este temperamento se liga a las fuerzas lunares para transformarlas desde las fuerzas solares.

Los cuatro temperamentos: Visión antroposófica

Los cuatro temperamentos: Visión antroposófica

Estos cuatro temperamentos se expresan en el cuerpo etérico, formando cuatro tipos de cuerpos etéricos. Estos, a su vez, poseen diferentes corrientes y movimientos que se expresan con una cierta coloración básica en el cuerpo astral.   Rudolf Steiner GA 95

Para Rudolf Steiner los cuatro temperamentos (melancólico, flemático, sanguíneo, colérico) son las diferentes expresiones que se forman en cada ser humano del encuentro de las dos herencias que tiene cuando llega a este mundo.

Pudiéndose mezclar para formar cada existencia individual. Al mismo tiempo que cada persona se distingue por su propia individualidad, el temperamento solo los agrupa, de alguna manera. No se trata de clasificar a las personas, sino más bien de conocer a un ser humano y permitir que aflore en ella aquello que un primer momento no resulta tan evidente completando así toda su personalidad

El hombre se forma por el encuentro de dos corrientes, que son:

La herencia de su sistema familiar, raza, nacionalidad, etc.

A la herencia que recibimos de nuestros padres se le dota actualmente de una gran importancia, hasta el punto de convertirla en la fuente de la explicación de casi todos los comportamientos, enfermedades e, incluso destino de cada persona.

Este hecho se debe a la preponderancia actual del pensamiento materialista, que ha querido encontrar en la carga genética la explicación de los acontecimientos que le suceden, han sucedido o sucederán en la vida de un hombre. Con este pensamiento que se ha impuesto, se trata de negar otras realidades, como son las espirituales, signo de los tiempos actuales.

Lo que proviene de sus anteriores pasos por la tierra y del mundo espiritual

La visión antroposófica amplía esta visión unicista con la idea de que el hombre ha pasado por la tierra en otras encarnaciones anteriores y que éstas le han generado un karma.

Estos pasos anteriores por la tierra y sus consecuencias también le dotan al ser humano que llega de nuevo a la tierra de una características y son las que le permiten desarrollarse como individualidad.

Y, es que, al igual que ya se acepta por todos que la vida solo puede proceder de la vida, lo anímico espiritual que se encuentra en cada ser humano, solo puede proceder de lo anímico espiritual.

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La unión de las dos corrientes

Cuando un Yo desciende del mundo espiritual trae la memoria de aquello que fue en sus anteriores encarnaciones. Este Yo decide también unirse a una segunda corriente hereditaria. De la primera se forma su parte anímico espiritual, mientras que de la segunda obtendría sus características vitales y físicas. De ahí el parecido de los hijos a sus padres y la posibilidad de poder heredar enfermedades y de la primera se deduce porque dos hermanos, por muy igual educación que hayan recibido nunca reaccionan de la misma manera.

Se debe producir una fusión armoniosa entre aquello que traemos de de nuestras vidas pasadas y que ha pasado por el mundo espiritual y aquello que tomamos de la herencia al llegar a esta tierra y que se compone de las propiedades de un pueblo, de una raza de unas costumbres propias de mi vida familiar, etc. 

Esta intersección será lo que constituye el temperamento y constituye la matriz espiritual que le permite afrontar la nueva vida equilibrando lo eterno con lo perecedero.

Los temperamentos como interacción entre los cuatro cuerpos

Los cuatro cuerpos se encuentran en el ser humano interactuando en todo momento:

El cuerpo vital o etérico es que permite dotar de vida y evitar el decaimiento, que sería la tendencia natural, del cuerpo físico que responde a las leyes de la materia.

El cuerpo astral dota de conciencia al ser humano y ha de vivir equilibrado con el vital para que no aparezca la enfermedad.

La organización del Yo, único cuerpo propiamente humano, es el que permite al ser humano la autoconciencia y, con ello, el hacerse cargo de su vida y escribir así su propia biografía.

Es la interrelación de estos cuatro cuerpos la que va a dar en cada persona la expresión de un temperamento de una manera más acusada. Esta relación es propia de cada encarnación y es decidida por el Yo espiritual antes de cada llegada a la tierra.

Predominio de los cuerpos

Los predominios de un cuerpo sobre otro establecen el temperamento de cada persona:

COLÉRICO

Así en el caso de que el Yo domine sobre los otros tres miembros la persona mostraré un temperamento colérico.

SANGUÍNEO

Cuando aquel que domina es el cuerpo astral se mostrará cómo sanguíneo.

FLEMÁTICO

Si domina el etérico estaremos en presencia de un flemático

MELANCÓLICO

Y cuando el preponderante es el cuerpo físico y hace que el Yo no pueda vencer determinadas durezas nos hallaremos ante un melancólico.

El flemático-colérico

El flemáticocolérico

En este caso se une en una persona el agua y el fuego.

El agua puede apagar al fuego, pero, también, se puede llegar a generar vapor. Este elemento fue clave en poner en movimiento al mundo, ya que fue el gran generador de la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX.

Cuando la combinación flemáticocolérico se potencia

Cuando estas dos tendencias se encuentran armonizadas la parte colérica puede aportar el empuje para que tras un pausado análisis de la parte flemática, la persona se pueda lanzar a la acción, compensando el ardor guerrero mediante tranquilidad y sosiego.

Ambas unidas hacen que un ideal sea bien planificado pero que después este proyecto sea ejecutado y llevado a la acción.

Se pueden convertir en grandes emprendedores que han calculado bien los riesgos de sus empeños, pero que no se han detenido ahí.

¿Cuando puede resultar la combinación flemáticocolérico un problema?

Pero estás dos tendencias también pueden emplearse para calcular el beneficio propio y no detenerse a reparar en las consecuencias de ello. Pueden ser individuos para los que mediante una planeada estrategia logren controlar y dominar a otras personas. Pueden justificar cualquier medio para lograr su fin pudiendo llegar a convertirse así en despiadados y crueles que actúan con total frialdad. Los nazis exterminaron a millones de judíos con una planeada estrategia y con una eficacia única en la historia.

Acompañar al flemáticocolérico

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Como acompañar a un flemático

Como acompañar a un colérico

Debe trabajarse la empatía y la conexión con los otros y lograr que los fines a los que se lancen sean por lograr un bien común y no únicamente el beneficio propio. Es deseable que este aprendizaje lo haga por medio de sus compañeros y amigos. Y que se les pueda mostrar una referencia de una persona que les despierte admiración por su coherencia, su honestidad y la manera de tratar a las otras personas.

El flemático-sanguíneo

El flemáticosanguíneo

La mezcla de agua y aire puede generar nubes que enturbien nuestra vista y también divertida espuma que nos permita jugar en una bañera como niños.

Cuando la combinación flemáticosanguíneo se potencia

La parte sanguínea puede activar a la parte más quieta, mientras que la parte flemática puede aportar la constancia para que alguna de las mil y una genialidades que al sanguíneo se le ocurren puedan ser llevadas a cabo con la paciencia que requieren. 

Las personas en las que estos dos temperamentos se integran de manera positiva desarrollan un alto sentido del humor. Cuentan los chistes con una aparente tranquilidad y parecen mostrarse impertérritos antes los diferentes embates de la vida, algo muy típico del famoso “humor inglés.

También pueden llegar a ser grandes comunicadores al unir la facilidad de proyectarse hacia los demás con una tranquilidad que les permite poder transmitir aquel mensaje que desean.

¿Cuando puede resultar la combinación flemáticosanguíneo un problema?

La búsqueda del placer propio característica del flemático, unido a su alta capacidad para relacionarse con los demás puede hacer de ellos personas manipuladoras en busca de sus propios intereses y beneficio. Su extremo sería la de los estafadores y ladrones de guante blanco.

Su deseo de ser el alma de la fiesta y su búsqueda de placer puede llevarle a regodearse en la ironía que puede alcanzar ciertas cuotas de mordacidad que pueden herir a personas.

Acompañar al flemáticosanguíneo

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Como acompañar a un flemático

Como acompañar a un sanguíneo

Inculcar valores y respeto hacia el otro es importante en todos los casos, pero en el caso del  flemáticosanguíneo se hace imprescindible. No conocen el dolor de una manera tan detallada como el melancólico, y, por tanto, pueden ignorar lo que un chiste puede generar de sufrimiento. Se debe hacer aprovechando el interés que les despierta su parte más sanguínea y sobre todo, si los que se lo muestran son sus hermanos, amigos y compañeros de clase.

Además es bueno que trabajen por un ideal altruista para que pongan todo su constancia y su capacidad de comunicación al servicio de causa noble.

El melancólico-flemático

El melancólicoflemático

La unión del agua y tierra puede producir barro.

Son dos temperamentos que llevan a la persona a mirar hacia el interior de uno mismo. Esto le dota de un amplio mundo propio, a la vez que de un cierto desinterés por lo que les rodea.

Cuando la combinación melancólicoflemático se potencia

Los melancólicoflemáticos poseen un enorme y rico mundo interior, llegando a ser grandes conocedores de sí mismos. Esto se puede convertir en sabiduría acerca del alma humana, aunque sea la propia y les puede llevar a ser grandes poetas y escritores de la intimidad interior. Por esta misma razón pueden llegar a ser grandes consejeros

Son personas fieles y quien se echa un amigo con esta combinación de temperamentos puede estar seguro de que lo tendrá de por vida.

También serán buenos artesanos capaces de crear obras que requieran paciencia y llenas de sensibilidad.

¿Cuando puede resultar la combinación melancólicoflemático un problema?

Esta unión de temperamentos si no se trabaja adecuadamente puede llevar al individuo a hundirse en el lodo, combinación de la tierra melancólica con el agua del flemático.

En su extremo puede llegar a manifestarse de manera patológica en una depresión más o menos latente.

La calma y la desidia propias del flemático unidos a un exceso de autoobservación del melancólico hace que la persona se quede en mirar el dolor propio sin tener la energía para poder superarlo

Puede resultar difícil sacarles de su mundo interior en el que, aunque no se encuentren a gusto tienden a quedarse.

El peor de los escenarios es cuando esta persona que sufre por su tendencia melancólica quiera compensarlo con la inmediata búsqueda del placer de su parte más flemática. Esto le puede llevar a adicciones y a conductas autodestructivas.

Acompañar al melancólicoflemático

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Como acompañar a un melancólico

Como acompañar a un flemático

Se debe ayudar a estas personas a que salgan de este ensimismamiento generándoles interés por el mundo externo que parecerían no necesitar. Para ello es bueno invitarles a leer poesía y cuentos, donde el héroe suele ser, al inicio, un tipo, como ellos ensimismado y algo vago, que acaba superándose a sí mismo para llevar a cabo su gesta.

No solo se les debe invitar a leer, también a escribir poesías y cuentos que pongan de manifiesto su sabiduría interior. La persona que les acompañe les debe hacer llegar que él también ha padecido los embates de la vida y que por eso puede entenderles, sin que les reste a ellos el protagonismo en su sufrimiento.

Es muy positivo favorecerles las relaciones con amigos para que estos “de igual a igual” les contagien el interés por el mundo que ello carecen..

Su gran capacidad de analizar por su introversión y su constancia pueden ser empleados por un colérico para ser llevada a la acción. Por lo que combinar personas con estos temperamentos si se logran armonizar puede dar grandes resultados en un equipo. Para ello siempre se deberá cuidar que la fogosidad del colérico no queme al melancólicoflemático.

Trabajar con los temperamentos

Trabajar con los temperamentos

De poco nos servirá saber qué temperamento predomina en nosotros si esto no nos sirve para poder desarrollarnos como personas

Los temperamentos no son una etiqueta sino un posible arranque para conocer a una persona

Al encontrarnos con una persona debemos ser conscientes que solo percibimos de él su naturaleza externa, siendo lo que queda en su interior mucho más profundo. Así existen tantos enigmas como hombres, entonces cuando hablamos de temperamentos deberemos ser conscientes de que no es más que una manera de acercarnos a una parte de su esencia. Jamás estos serán una etiqueta y mucho menos se deben justificar comportamientos propios o ajenos por el hecho de poseer uno u otro temperamento.

Acompañar a los niños en su camino

Esta no es una página de pedagogía y se encuentran en la red algunas mucho mejores que pueden dar las claves para acompañar desde el enfoque Waldorf este tema.

En cada uno de los temperamentos melancólico, flemático, sanguíneo y colérico se encuentran desarrolladas la manera de trabajar con los cada temperamento de manera concreta. En esta parte basada en el ciclo de conferencias de Rudolf Steiner en Berlín en marzo de 1909 bajo el nombre de los cuatro temperamentos (GA 57) se dan las pautas generales

Guiar el desarrollo de los temperamentos de los niños es una de las tareas fundamentales para padres y educadores. Lo primero que se debe tener en cuenta es lo que hay y no echar de menos lo que no hay. No se trata de dar consejos ni, mucho menos, pautarlos, porque el acompañar niños es un arte, que ha de ser experimentado, aunque estas líneas puedan aportar algunas claves para ello.

EL NIÑO melancólico

El niño melancólico requiere que aquella persona que quiera educarle haya sufrido ciertos embates de la vida y haya pasado por circunstancias difíciles. Para aprender de alguien ha de sentir que su mentor ha padecido verdaderos dolores. Al melancólico no le podemos eliminar su capacidad de sufrimiento y de vivir en la autolástima, porque son inherentes a él. Por ello, se le deben mostrar situaciones dolorosas en el exterior que puedan justificar esos sentimientos para que salga de su mundo interior de dolor y reconozca esa desgracia en otras personas.

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El niño flemático

El niño flemático requiere, más que en otros casos, compañeros de juegos, a ser posible con intereses múltiples y variados, porque estos amigos serán los que ayudarán a este niño indolente a despertarse. Es como su alma fuera capaz de adoptar los intereses que le reflejen las almas ajenas.

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El niño sanguíneo

A este tipo de niños hay que tratar de despertar su interés, pero no forzándolos a un aprendizaje anclado a una silla. La manera más eficaz y que más evolución desarrolla en estos niños es el hecho de explicitarles cariño. Todos los pequeños demandan cariño, pero los sanguíneos, niños entre los niños, lo requieren todavía más. Todo lo que se haga debe despertar el amor en ellos y se debe hacer que hasta los objetos provoquen ese tipo de sentimiento en ellos.

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El niño Colérico

El niño colérico requiere reconocer y valorar a la persona que le está educando. Él debe tener el convencimiento de que esa autoridad comprende y vive aquello que está tratando de inculcar y que cuando habla lo hace de una manera competente y coherente.

También son personas que requieren retos en la vida, por lo que no se les deben evitar las dificultades de cualquier proceso.

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Autodesarrollo en el adulto

Una persona se puede desarrollar de manera limitada mediante el empleo de sus capacidades intelectuales. De poco sirve saber lo correcto, sino se lleva a cabo y, a ser posible de manera continuada y con un ritmo adecuado, ya que esta es la única manera para que el cuerpo etérico lo pueda aprender.

Las fuerzas del pensar son las menos indicadas para modificar un temperamento. Lo que sí se puede es modificar las circunstancias para lograr un mejor desarrollo personal. Así

El melancólico deberá buscar sufrimientos y dolores ajenos que por tener mayor intensidad puedan hacerle olvidar los propios y le ayuden a trabajar la compasión.

Los flemáticos deberán llegar a tal aburrimiento que le haga soltar la indolencia que les acompaña en su vida.

El adulto sanguíneo puede generarse experiencias diferentes para mantenerse suficientemente interesado en la vida.

El colérico ha de encontrar circunstancias en las que sus pataletas sean tan absolutamente inútiles, para que vaya aprendiendo a que estas no le ayudan en nada a lograr obtener sus deseos.

Al igual que en los niños siempre se trabaja con aquello que hay y no con aquello de lo que se carece.

Como acompañar a un flemático

Riesgos de un flemático

El peligro de un temperamento aparece cuando se polariza en exceso y la persona no es capaz de metamorfoseralo pudiendo caer en una unilateralidad que provoque un desequilibrio.

Se pueden observar las características de un flemático en este artículo.

Peligros a nivel psicológico

Al ser personas que necesitan calma cualquier alteración en el el mundo exterior les puede repercutir, pudiendo apenas digerirlas.

Con facilidad pueden caer en la apatía, especialmente frente a los asuntos que le rodean, de hecho, si no supera ese desinterés puede convertirse en un egoísta impasible ante el sufrimiento ajeno.

Son personas que sufren un rechazo al cambio y, por consiguiente un miedo a que su situación pueda verse alterada. A veces presentan obsesiones con la posibilidad de que aparezca en su vida un accidente o un fracaso económico.

Peligros a nivel físico

La búsqueda del placer en la comida puede conducirles a padecer obesidad y a trastornos de origen metabólico como la diabetes, ataques de gota, hipercolesterolemia, etc.

La actividad del cuerpo etérico se expresa a través del sistema glandular. Así un predominio de este cuerpo puede conducir a una hiperactividad de este sistema manifestándose en hipertrofia amigdalar, trastornos del tiroides, etc.

También existe una hiperfunción metabólica y un déficit de movimiento que puede cursar con acúmulos de líquidos, estasis venosas (trombosis y varices) y estreñimiento.

Fortalezas de un flemático

Suelen ser personas bastante tranquilas a los que no les gustan los líos, ni suelen crear polémica.

Cuentan con una capacidad para trabajar de manera metódica, pausada, profunda, constante y detallista, por lo que sí disponen de tiempo pueden llevar a cabo una gran obra y lograr alcanzar unas a metas con las que otras personas no podrían ni soñar.

Además son grandes analistas de situaciones, especialmente de aquellas que requieren de una gran exhaustividad.

Su aparente desapasionamiento les hace que tengan capacidad para mediar en conflictos.

Cómo acompañar a un niño flemático

Es en la infancia, en concreto en el segundo septenio (7 a 14 años) cuando se expresan los temperamentos que llevamos. También es en ese momento en el que se puede actuar para permitirle al temperamento no quedarse encerrado, sino en ser metarmofosearse por la Quintaesencia aristotélica.

Educación

Despertarles interés

El objetivo pedagógico ante este tipo de niño deberá ser el de despertarle un genuino interés hacia el mundo y que cambie la visión que tiene de este.

Juntar a un flemático con compañeros con un intereses ya despiertos

Rudolf Steiner indica que a este tipo de niños se les debe favorecer, más que otros, si cabe, amigos con otros temperamentos. Así el niño flemático podrá contagiarse por el interés que tengan otros niños por el mundo que les rodea.

Sacudirlos y loarlos

En ocasiones deben ser “sacudidos” para despertarles con una sorpresa. Siempre conviene loar su esfuerzo y reconocerle su participación cuando llega.

Recomendaciones

ALIMENTACIÓN

Ya se ha comentado que son niños con un apetito y un gran disfrute por la comida, además son lentos comiendo y, aun más digiriendo. Para vigilar el sobrepeso se debe cuidar que sus comidas no sean demasiado grasas . Por esta dificultad en la digestión conviene evitar los huevos, especialmente, por la noche o antes de cualquier actividad que requiera concentración.

Se recomiendan alimentos vegetales ricos en agua. Esto puede ser aquellos de los que se come la hoja, lechuga, espinacas, aquellos que almacenan agua en sus raíz como es la remolacha o las frutas con un alto contenido de líquido, especialmente las ácidas, cítricos y fresas.

El cereal más relacionado con el agua y, por tanto el más recomendable para este tipo de niños es el arroz.

Se les deben variar la condimentación y las texturas. Las especias invitan a otros cuerpos (astral y yo)a la digestión.

OTRAS PAUTAS

Estos niños pueden ser despertados por el arte. Tanto el plástico, la pintura, como la música, siendo el piano un instrumento muy aconsejable. Conviene que estas actividades artísticas sean dirigidas.

Hay que motivarlos para que practiquen algún tipo de deporte, tanto para cuidar su curva de peso como para ayudarles a socializar y a interactuar con el mundo.

El movimiento rítmico también puede ayudarles a integrar los cuerpos etérico y astral, siendo, por ello niños que responden muy bien a la euritmia.

Posibilidades de metamorfosearse de un flemático

Deben tratar de superar es indiferencia hacia lo que les rodea y su tendencia a la pereza, la indolencia y al ensimismamiento.

Se les puede favorecer que desarrollen esa paciencia y calma para crear ambientes sosegados a su alrededor.

Profesiones ideales para un flemático

Debido a este capacidad metódica y de análisis profundo

Por su objetividad, tolerancia,equilibrio y desapasionamiento pueden ser buenos mediadores y negociadores.

Si su pasión por la comida la consiguen transmitir y no sucumben a ella pueden dedicarse a la hosteleria, tanto en cocina como atendiendo a las mesas

Por su constancia pueden llegar a ser grandes investigadores capaces también de planear estrategias tomándose el tiempo que necesita un buen análisis.

Otro lugar donde los flemáticos pueden desarrollar sus virtudes de paciencia, calma y constancia es en todo aquello que tiene que ver con el cultivo de las plantas. Tanto en la agricultura como en los jardines.

Si son capaces de despertar el interés en los otros y salir de su ensimismamiento pueden dedicarse a la educación. Son maestros que pueden tener la paciencia que algunos niños necesitan, siendo capaces de crear climas de calma y confianza.