Triple observación de la crisis del Coronavirus

En su Teosofía, Rudolf Steiner indica cómo nos relacionamos con el mundo desde nuestras tres entidades; Cuerpo, alma y espíritu.  Este artículo propone la triple observación de la crisis generada por la presencia del llamado Coronavirus y de la enfermedad que han denominado CoVid-19.

Desde la perspectiva del cuerpo

Nuestra entidad corporal nos permite la observación del mundo que nos rodea mediante nuestros sentidos.

Mirando al virus

El problema viene dado porque nos enfrentamos a un elemento patógeno que no puede ser percibido directamente por los sentidos. Por su reducido tamaño no se vé y mucho menos, se huele, se oye o se toca. Apenas se logra poner de manifiesto su presencia mediante un análisis de ampliación de RNA (el material genético del Virus) en la famosa prueba llamada PCR (reacción en cadena de la polimerasa). Aún así los expertos no se ponen de acuerdo si la presencia de esta material genético es solo atribuible al Virus o esta partícula de RNA pudiera existir como reacción a otras patologías de intoxicación de las células.

Otra manera de demostrar que la persona ha estado en contacto con el Coronavirus es midiendo mediante análisis serológicos la presencia de anticuerpos generados por el individuo para defenderse de él

Mirando la Covid-19

La mirada al virus solo nos indica su existencia, pero no nos permite asegurar, en el estado actual de la ciencia, la relación que tiene con el desarrollo de la enfermedad, la Covid-19, lo que realmente más preocupa. La investigación médica no puede predecir qué personas pasarán la infección sin síntomas, quienes sufrirán alteraciones más o menos graves, y cuantos perderán su vida a consecuencia de ella.

Parecería que debiera ser fácil saber el número de enfermos que existen en una población y el de fallecidos para posteriormente y, mediante sencillos cálculos estadísticos conocer la letalidad y la mortalidad de esta enfermedad.

Pero no a todos los fallecidos se les han hecho las pruebas ni a los enfermos y, mucho menos, a los portadores sanos que no la han desarrollado. Y, todavía es más alarmante que exista un baile de cifras entre las diferentes autoridades hasta generar un estado de absoluta confusión.

Queda la pregunta de si todos los fallecidos han sido consecuencia del virus, o, simplemente daba la casualidad de que este se que se ha encontrado en ellos que ya contaban con patologías previas que les iban a conducir inexorablemente a su fallecimiento habiéndose contagiado o no del virus.

Es decir que mediante la observación por los sentidos y sus ampliaciones no se logra una correcta percepción de la enfermedad en sí.

Observación anímica

En este caso no ha sido el virus, sino la pandemia generalizada lo que ha afectado de manera marcadamente al alma. Y cuando digo pandemia no me estoy refiriendo a la infección del virus, sino de algo mucho más contagioso como es el miedo.

Siempre que uno se adentra en el ámbito del alma, debe hacerlo con la conciencia de que este es un espacio propio e individual de cada ser humano, por lo que no puede ser ni juzgado ni objetivado. Así dentro de cada persona el alma se habrá encogido en mayor o menor medida en función de lo cercana o lejana que haya sentido la amenaza.

Sin embargo, como observación se puede afirmar que en gran parte de la población el miedo, y más concretamente, el temor a la muerte ha conducido a renunciar muchos aspectos de la vida. Y queda la pregunta en el aire de si preferimos no vivir antes que morir. La población ha renunciado a grandes dosis de libertad, de movimiento, de reunión, de expansión y ocio, etc. Hemos minimizado nuestros contactos, no hemos ido a ver a nuestros padres o familiares mayores, los abuelos han renunciado a ver crecer a sus nietos. Cuando nos vemos no nos tocamos, ni mostramos nuestro rostro que ocultamos tras una mascarilla mordaza. Hemos permitido que exista una opinión única, no matizada ni abierta a otras visiones de esta enfermedad social-sanitaria.

El alma ha sido la gran dañada en esta enfermedad, pero de esto ya se ha hablado en los artículos anteriores

Observación desde lo espiritual en el hombre de la crisis del coronavirus

El último escalón que el ser humano la parte espiritual puede alcanzar es el de descubrir de manera objetiva, casi divina, dice Steiner las leyes que existen detrás de cada acontecimiento.

Una de las leyes espirituales acerca de cualquier enfermedad es la de que esta aparece cuando existe algo que no está sano . Es precisamente esa manifestación la que permite que se pueda solucionar. Es decir, que la enfermedad no es más que una oportunidad para sanarse.

Si se mira la CoVid19 como enfermedad social podemos deducir que está manifestando que el ser humano ha creado unas condiciones medioambientales tan deterioradas que, con facilidad, podemos contagiarnos de una enfermedad que se circunscribía al reino animal.

Que vivimos en un hacinamiento que permite un rápido contagio, que nos queda por descubrir la verdadera solidaridad que proviene de la fraternidad consciente. Que de aquí nos nos va a sacar nadie, pero que podemos salir cada uno de nosotros. Que para llegar al bien hay que superar el mal, y que este existe. Y muchos otros aprendizajes que se le han revelado a cada uno de nosotros.

Apenas son unos pequeños apuntes de todo lo que se puede aprender en estos tiempos donde se han abierto par en par las puertas del cielo y el infierno….   

La ciencia ¿enferma?

El covid 19 ha dejado entrever la situación de la actual ciencia oficial y sus lagunas.

Ciencia espiritual

Proceso de conocimiento

En la ciencia espiritual o antroposofía, el conocimiento o estudio de algo se da en tres pasos implicando al cuerpo, alma y espíritu

Así para estudiar cualquier objeto, por ejemplo, un árbol se llevará de la siguiente forma:

Primero lo percibiremos con los sentidos que se alojan en nuestro cuerpo:

Mediante los ojos podremos ver los colores, el porte, describir sus hojas, ramas, etc. El oído nos permitirá captar la interacción del follaje con el viento, con el olfato aspirar su perfume, el tacto nos dirá si es suave o rugoso, etc. A medida que los sentidos captan aportando información le iremos asociando a un concepto de los que ya teníamos acumulado en la memoria.

Cuando ya no estemos delante del árbol será la representación que hayamos grabado en nuestra alma la que nos permitirá acordarnos de él, es decir, se habrá generado una experiencia. Esta ya será particular de cada uno, subjetiva y responderá a lo que despierta en cada uno esa representación y se alojará en la parte anímica de la persona.

El tercer paso de conocimiento y el capital en la ciencia, es cuando descubro la esencia de ese árbol. Ya no se trata de lo que a mi me parece, sino de lo que ese árbol es. De las leyes naturales que rigen en él, que hacen que fructifique de determinada manera y en fechas concretas, o que su flor cuente con un determinadas número de pétalos o sépalos, etc. Conocer esas leyes permite entrar en contacto con el ser del árbol y se hace mediante el pensar humano ,la parte espiritual del ser humano.

Ciencia natural material

La ciencia natural materialista actual se maneja fundamentalmente en el paradigma de la experiencia sensorial. Así frases como el hecho experimental y por lo tanto cierto, o la dictadura de la medicina basada en la evidencia son el fiel reflejo de que solo se basa en la percepción que obtiene mediante los sentidos o sus amplificaciones. 

Se formula una hipótesis teórica y esta se comprueba estudiando si en las mismas condiciones aparecen idénticos resultados; en ese caso la hipótesis se aprueba como válida. 

En medicina cada vez más estos estudios son simples estadísticas que no contemplan al ser humano como algo más allá de un número.

Ya no se trata de buscar las leyes profundas, sino apenas se trata de comprobar efectos. Esto hace que se limiten a estudiar las consecuencias, pero no se esclarezcan ni los procesos ni los desencadenantes del cualquier hecho

Ahora en plena crisis del Coronavirus lo que podemos apreciar es que la ciencia actual se ha instalado en la parte anímica: Supuestos expertos de todo el mundo, virólogos, epidemiólogos, inmunólogos, farmacólogos, etc. debaten entre ellos, cual si fuesen tertulianos, sobre la pandemia. Parece faltar un rigor y que no se hablara de lo que es, sino de lo que les parece o de sus opiniones, sometiéndose al poder político de una manera sumisa. Nadie predijo esta crisis ni nadie puede pronosticar su evolución, sin embargo se hacen profecías que no hacen más que tratar de generar miedo en la población.

Medicina ampliada

Estamos cansados de que a las medicinas complementarias o ampliadas se les haya condenado a su desaparición con el argumento de que son poco rigurosas y científicas. Algo que ahora se podría decir de la medicina convencional. ¿Quién está ahora respondiendo desde opiniones y no desde leyes de la ciencia o del espíritu?

Existen otras maneras de acceso al conocimiento y tras esta crisis son mucho más necesarios que nunca. No se trata de condenar ninguna de las vías, sino de buscar ampliar los conocimientos y el acceso a la sabiduría desde diferentes caminos.

Virus veraz

Aunque en el artículo anterior decía que dejáramos de mirar al virus, en este propongo un nuevo enfoque hacia este patógeno.

La enfermedad ha venido para que algo se cure

La medicina antroposófica contempla la enfermedad como la manifestación física de algo que ya se encontraba afectado en otros ámbitos, como pueden ser el anímico o el vital.  

Con esta perspectiva, se puede decir que cualquier patología no es más que una oportunidad de sanación. Y esto cambia el paradigma, no contemplando la enfermedad como algo a erradicar, sino como algo de lo que se puede aprender.

Entiendo que se hace difícil poder contemplar de esta manera una enfermedad que se ha llevado a decenas de miles de personas en nuestro país y muchos más en el mundo. Pero, desde la cosmovisión de la ciencia espiritual, la muerte no es el final de la entidad espiritual de un Yo. Así el sacrificio de muchos que han dejado su vida ha de enseñarnos algo a los que nos hemos quedado y con ello a la evolución de la humanidad completa.

Fisiopatología del Coronavirus

SI observamos la fisiopatología del virus en su enfermedad, vemos que está dañando la zona rítmica de la persona: el pulmón y el corazón, órganos donde reside lo más humano y social del hombre. Es decir que la enfermedad es un verdadero ataque al ser humano, como individuo sintiente y social. Algo que además las medidas de confinamiento han agravado.

También llama la atención que parece ser que la causa de la letalidad de la infección se halla en la coagulación intravascular diseminada, es decir, como si la sangre, lo más humano que tenemos se hiciera piedra. En términos antroposóficos, como si nuestro Yo se hiciese cuerpo físico.

Sirva la observación de lo que está haciendo en el hombre este virus, para tener las pistas de cómo erradicarlo y, sobre todo, para aprender lo que podemos hacer para evolucionar como humanidad.

Un atentado a la verdad

En este punto me llama la atención la similitud fonética de las palabras virus y veraz, aunque su origen etimológico sea diferente. Y es que creo que el Coronavirus ha venido para hablarnos de la falta de verdad que estamos viviendo en estos momentos en la tierra.

Y nos invita a ponernos manos a la obra para llenar de verdad nuestro planeta

Steiner habla de que la verdad es la máxima aspiración de nuestro pensar y en evangelio encontramos que es esta la que nos hará libres.

Ya se ha comentado que el virus actúa en la sangre, vehículo del yo, y donde no puede ni debe existir ninguna falsedad para que se encuentre sano.

Pocos actos fisiológicos hay que requieran tanta confianza como la respiración, ¿como podríamos expirar el aire, si no tenemos la confianza de que habrá de nuevo aire verdadero para inspirar.

Cuidado con lo virtual

En estos momentos de confinamiento, nuestra vida se ha llenado de realidades virtuales, de contactos con otras personas a las que vemos en una pantalla, que requieren de un enorme esfuerzo para poder sentirse en sintonía con ellos. Con el consiguiente desgaste para nuestro cuerpo vital.

Usemos la tecnología de la comunicación con el cuidado de saber, que, esta dificulta el desarrollo del sentido del Yo ajeno. Tratemos de buscar nuevas formas para poder crecer en esa capacidad, como puede ser la de meditar antes y después con las personas con las que se ha tenido una conversación telemática.

El 5G

La amenaza de llenarnos todavía más, con la mentira, por ejemplo, que gracias a la nueva tecnología 5G de las máquinas puedan hablar entre sí o los coches circulen de manera autónoma nos presenta un presente y futuro inmediato de lo más sombrío. Algo así como que la palabra verdadera se va arrinconando para dejar paso a una comunicación sin alma ni espíritu.

Todavía no hay estudios aceptados por la comunidad científica que puedan corroborar que las ondas de esta nueva tecnología resulten dañinas o perjudiciales para la salud física, algo en lo que se amparan los materialistas.

Pero lo que parece indudable es, que la extensión de esa red, que trae la falsedad a nuestra vida es un grave atentado a nuestro ser espiritual y con ello, una victoria de las fuerzas opositoras que quieren ver al hombre poco más que como un animal que ha evolucionado hasta convertirse en una máquina que funciona de manera aparentemente óptima y no como un ser dotado de alma y espíritu. Por tanto, aunque la tecnología 5G no fuese el desencadenante de la enfermedad sí que ayudaría enormemente a su propagación.

Falsedades

Las noticias están llenas de falsedades y de manipulaciones, otro atentado constante a la verdad. Cuidemos con aquello que vemos, que difundimos y que nos penetra. En esta línea me asusta ver algunos vídeos como el de un supuesto diálogo entre el virus y su padre, tratando de llevarnos a la idea de que el origen de esta pandemia está creado por Dios Padre https://www.youtube.com/watch?v=NaIMHrZl3SQ

Personalmente, pienso que este virus fue puesto en el mundo por las fuerzas que se oponen a la evolución de la humanidad y que las fuerzas del logos han logrado convertirlas en una nueva posibilidad para invitar al hombre en un ser más verdadero. 

Sigamos la invitación de acercarnos cada vez más a la verdad.

¿Y, si dejáramos de mirar al Virus?

El confinamiento está haciendo que todos nos encontremos reflexionando más. Encima, algunos de nosotros osamos compartirlas, con el riesgo de pesadez y aburrimiento que eso conlleva.

Hoy os quiero comentar que estoy harto de estar todo el día mirando al puñetero virus.

Hace ya días, casi semanas, aunque me parecen meses, que decidí evitar los telediarios y apagar la tele. Estaba harto de la imagen de la “pelota con pinchos” que aparece en todos los decorados y cortinillas de los informativos.

Y, me planteo; ¿realmente es el Coronavirus el protagonista de todo esto?

¿Cómo nosotros, los únicos seres dotados de cuerpo alma y espíritu le podemos ceder el protagonismo a algo que carece de espíritu, no tiene alma y es dudoso que posea cuerpo?

¿No es acaso más importante el hospedador que el agente infeccioso?

¿No habló Rudolf Steiner en repetidas ocasiones de que lo más importante es el ser humano? Si se cuida el terreno, podremos controlar lo que prolifera en él.

Como sanitario estoy obligado a no contravenir ningún consejo de los que las autoridades han indicado para evitar el contagio. Pero, estas no suelen dar ninguna indicación más allá del paracetamol pautado, para aquellos que hayan podido contraer el Covid-19.

Tomar el sol para aquel que lo pueda hacer en el confinamiento, respirar consciente, a ser posible, aire lo más puro posible está demostrado ser una medida eficaz en esta pandemia y en otras, como la de 1918, para sobrevivir a la enfermedad.

La antroposofía indica, además, que un verdadero trabajo del yo va a aportar las fuerzas necesarias para superar esta crisis.

Verdaderamente, no es que mediante un fortalecimiento del yo, por la meditación, trabajo de lectura consciente, ecuanimidad, pensar positivo, ejercicios de voluntad, etc. vayamos a superar esta enfermedad; es que, probablemente la enfermedad haya llegado para invitarnos a llevar cabo todo esto. Para que evolucionemos y nos sanemos.

Y si la humanidad no cambia su manera de vivir nos llegará otra enfermedad o crisis que nos lleve a realizar ese cambio.

Estos días leo innumerables ideas del origen de esta crisis empezando por la tesis oficial de dudosa credibilidad, para continuar con la idea de si fue un virus generado en un laboratorio, o la posibilidad de que todo esto se consecuencia de las redes de telefonía 5G, etc.  Durante días mi mente científica trató de darle una explicación racional a esta enfermedad. Hoy, he superado esta fase que creo tramposa y ya no me importa el origen, sino el qué es lo que podemos curar a través de esta crisis. Y qué es lo que tengo que cambiar yo.

Sí, yo.

Para poder curarme y sanarme.

Creo que si no salimos unidos de esto, no lo vamos a hacer, pero también creo que debemos salir agrupados todos tras hacer un trabajo personal con nuestras sombras y dobles. 

Con mis miserias que me ponen de mal humor por el encierro. Con mis angustias por cuándo y cómo va acabar esto. Con mi falta de paciencia con mis hijos a la hora de ejercer de profesor. Con mi cansancio, con mi pereza para cuidar mi cuerpo, con mi aburrimiento por la monotonía del paisaje que miro a través de la ventana…etc

Y una vez que me alíe con esas sombras que son tan mías como mi yo más profundo, estaré en condiciones de decir que he vencido al virus, sea de la naturaleza que sea; el Covid 19 o el 20 que estará por llegar.

Creo que si no hacemos este trabajo estamos abocados a repetir una crisis, pero mayor que esta. Y es que existe un dicho colombiano que dice algo así como que “el que no es hijo del cielo, es hijo del trueno”

Ojalá no necesite más relámpagos y aprenda, modifique lo necesario, persevere en los cambios y evolucione.

Entonces habrá valido la pena…

Los encuentros kármicos del Coronavirus

Son momentos de aislamiento. Y, aún así, agradezco la cantidad de encuentros kármicos que vivo en estos momentos. No deja de ser sorprendente que, ahora que parece que el mundo no quiere que nos reunamos, ni nos veamos ni abracemos de verdad, se abran tantas posibilidades para poder encontrarnos de otra manera. 

No me gustan, nunca lo han hecho, ni las conversaciones telefónicas ni las videollamadas en todas las variantes que existen. Me parecen frías e inauténticas y creo que esta hipertecnologización actual puede encontrarse, en mayor o menor medida, detrás del problema ante el que nos encontramos actualmente. 

Sin embargo, es mediante la tecnología como se hace posible que puedas estar leyendo esto. Y, a la vez, he de reconocer que en estas semanas he tenido conversaciones de enorme profundidad y de gran trascendencia. Tiempo de paradojas. 

Un de los diálogos que mantuve  fue con mi amiga y maestra Ana López Barrasa, médica antroposófica y biógrafa. 

Confesaba en el artículo anterior mi preocupación por la soledad que deben estar pasando aquellas personas que están cruzando el umbral en estos momentos de tanta incertidumbre. Y como esa angustia me costaba cuando pensaba en seres queridos cercanos, especialmente en mis padres.

Pero Ana me dió otra imagen; me planteó la cantidad de encuentros kármicos que se deben estar produciendo entre los que están en su agonía con auxiliares de clínica, enfermeras y enfermeros y médicos. Estas personas, como pueden, están logrando envolver en una nube de amor y cuidados a los que están partiendo desde la tierra sin la compañía de sus familiares. Y el vínculo kármico que se está estableciendo trasciende esta vida, quedando ligados para siguientes encarnaciones. Y, así cuando vuelvan los que ahora se han ido, lo harán albergando en sus almas un profundo sentido de gratitud y no ya hacia “los suyos”, sino hacia aquellos que les acompañaron con generosidad y altruismo. Creo que si miramos el tema del coronavirus ampliando la mirada, algo que podemos gracias a la ciencia espiritual, podremos tener una profunda esperanza en que se está gestando un futuro que nos ayudará.

Este sentimiento positivo lo necesitamos, porque se nos acercan tiempos difíciles, es como si el cielo y el infierno hubiesen abierto sus puertas de par en par en estos momentos, dejándole a la humanidad que decida hacia dónde quiere encaminar sus pasos.

Esperemos que todas estas personas, que nos han dejado estos días y que, se hayan encontrado acompañadas por la generosidad y el altruismo de todos estos sanitarios, nos iluminen desde el otro lado en esta encrucijada.

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Aprendiendo del Coronavirus

Para muchos de nosotros están siendo tiempos de aprendizaje. 

Permitidme, que de la manera más clara y honesta que conozco, os comparta aquello que se encuentra en mi alma. Me gustaría que llegara como el fruto de mis vivencias y no de unas simples reflexiones.

Sé que este blog, aunque haya girado últimamente, se ha dedicado más al consejo farmacéutico, que a la confidencia personal, pero hoy necesito compartir mis sentimientos en esto tan raro que resulta Internet, donde uno nunca sabe si alguien llegará a leerle.

No pretendo apuntarme a las diferentes teorías del origen del virus, ni a las oficiales, ni a las conspiranoicas. Hoy no me interesa el porqué de este virus, sino el para qué ha venido y el qué ha venido a enseñarnos.

Mi primer aprendizaje es a lidiar con mi miedo.

En lo personal soy padre de un niño pequeño con un asma severo, que combate con todas sus fuerzas, pero que son pocas para lo que se le podría avecinar.

Además soy hijo de una madre ciega de 84 años que cuida con paciencia mi padre de 87 años. Ambos con un buen estado de salud. Llevo años asumiendo la reencarnación, creencia que me permite vivir con una relativa tranquilidad la idea de que, más temprano que tarde, habrán de pasar el umbral. Mi desasosiego, en cambio, viene dado por las terrible circunstancias que están rodeando este tránsito en estos momentos. La soledad, el desamparo y lo que debe ser no sentirse acompañado….

Me uno a la oración por aquellos en tránsito en estos momentos en cualquier lugar del mundo.

Quiero acoger ese, mi miedo. Porque me habla de lo que quiero a estas personas y de lo unido que me siento a ellas. Pero no quiero quedarme en ese temor ni que el pánico invada cada célula de mi cuerpo. Trato todos los días y todas las noches de trascenderlo. Y es, precisamente, en esa batalla cuando aparece mi vulnerabilidad. Saberme necesitado y que no puedo con la carga, mayor o menor, si no busco un apoyo y un sostén en algo más grande que mi persona y mis circunstancias.

Deseo que la vulnerabilidad penetre en el inconsciente colectivo para que sea el mayor regalo que nos deje el Coronavirus: La conciencia de fragilidad que se haga, no desde el pánico de que no somos nada, sino desde la certeza en el “Yo Soy”.

Sentirlo dentro de mi es lo que me ha permitido salir adelante cada mañana y cada noche y lo que me aporta la serenidad no ya para el futuro, sino para, simplemente, afrontar las siguientes horas. Estoy aprendiendo a que no es el resultado de la eliminación de mi miedo, sino la lucha por poder trascenderlo lo que me ha acercado a ese “No Yo, sino Cristo en mí” de Pablo.

Y si la vulnerabilidad me lleva hacia el camino vertical de la cruz, la solidaridad me guía por el larguero horizontal.

Pero esta solidaridad también he necesitado aprenderla. En los primeros días de esta crisis, al ir a comprar comida, me vi acaparando más de lo que podría necesitar en un confinamiento de meses. Y me pregunté, aquella comida que yo me llevo, es la que puedo no dejar a otros.

Días después leí en un mensaje la advertencia de que aquellos que acaparaban el jabón de los supermercados, que supieran que las manos no lavadas de los otros, por carecer de este, les acabarían contagiando. 

Creo que esta crisis nos va a dar la oportunidad para poder cambiar cosas, los que se pongan de ese lado, porque nada nos vendrá regalado, sino que ha de ser una conquista. Y capto la certeza que de que solo saldremos de esta si lo hacemos juntos y unidos.

Dice el gran maestro Francisco que la mejor manera de alcanzar lo que anhelas es agradecer lo que ya tienes.

Todas las tardes salimos a las ocho de la tarde a la ventana a aplaudir a los que están contribuyendo a ayudar a los otros: sanitarios, comerciantes, conductores de autobús, cajeras de supermercado, policías, y un largo etc.. Supongo, que lo hacen, superando su miedo trascendiéndolo para un bien superior. Y sí siento ese profundo agradecimiento, la última experiencia que he aprendido.

En ellos veo especialmente ese “Yo soy”.

Y ese “Yo soy” me lleva a mirarlos a ellos y a centrarme en ver lo grande que es el Ser Humano, sí aquel tan amenazado por algo tan pequeño y aparentemente insignificante como es un virus.

Tiempos de aprendizaje y de agradecer lo que estamos viviendo.

¿Como saber cual es mi temperamento?

Mediante unas sencillas preguntas uno puede saber cuál es el temperamento, o cuales son las tendencias. No se trata de nada científico, sino que se debe abordar como un juego, desde lo lúdico, algo que permite descubrir la realidad mucho mejor que con el simple análisis.

¿Como saber cual es mi temperamento?

A cada respuesta se enlaza el temperamento que corresponde a esa opción

Manera de caminar

El caminar de una persona es una de las señales que con mayor facilidad pueden hacer presumir un temperamento u otro:

Paso saltarín, evitando la línea recta y desviándose con facilidad para mirar cualquier cosa que le interese.

Caminar lento, arrastrando los pies pudiendo parecer cansado, pero con la cabeza agachada por posar la mirada en el suelo.

Pasos firmes y seguros con una dirección muy determinada, sin admitir fácilmente desvíos.

Un andar lento, y perezoso moviéndose lo estrictamente necesario tanto en la cantidad de músculos a mover, como en las distancias a recorrer.

Gestualidad

En función de cómo se acompañe de sus movimientos corporales a la hora de hablar también se puede deducir un tipo de temperamento u otro

Gestos firmes y enérgicos.

Ligeros gestos y como dejándose llevar sin poner energía en ellos.

Tratando de contagiar lástima a la hora de hablar.

Variados y enfatizando cada palabra y cada diferente estado de ánimo.

Virtud

Transmite gran calma a los demás y aporta la paciencia que parece faltarle a otros.

Muestra un interés amoroso hacia los demás y trata de arreglar los conflictos.

Son capaces de acoger el sufrimiento ajeno, el cual se pueden imaginar a la perfección.

Muestra valentía y arrojo, tanto ante los problemas, como a la hora de tomar decisiones.

Defecto

Con facilidad se queja pudiendo llegar a pensar que es la persona con peor suerte del mundo.

Se deja invadir con cierta facilidad por la pereza, la apatía y la indolencia.

Con demasiada frecuencia se deja llevar por la impulsividad.

Puede sufrir ataques de ira y reacciona con un enfado de manera muy rápida, aunque se le pase muy rápido.

Provoca en los demás

Falta de confianza ya que es capaz de mentir y faltar a la verdad con cierta facilidad

Puede hacer sentir a la persona que no le está interesando ni lo que le ocurre ni lo que le cuenta por su manifiesta insensibilidad, que le puede hacer hasta parecer cruel.

A veces las personas le temen por su violencia

Se regodea en el sufrimiento, pudiendo llegar al masoquismo, y también transmitírselo a los demás

Fase de la vida preferida

En función de cuál sea la edad de la vida, pasado, presente o por llegar en la que uno se considere uno más cómodo,o con la que uno mejor se identifica, independiente de los acontecimientos de la vida.

Infancia

Juventud

Madurez

Ancianidad

Estación del año favorita

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

Manera de respirar

La respiración muestra la esencia de la persona. Se encuentra en el sistema rítmico, por lo que se puede decir que equilibra el pensamiento y el metabolismo. Además se puede inducir de tal manera que a voluntad y pensando en ella podemos alargar o acortar tanto la inspiración como la espiración.

La relación entre la respiración y los temperamentos me la mostró Sandra Bermejo, presidenta de la asociación de biógrafos de España.

La ventaja es que podemos ver cómo nos sentimos forzando la respiración de las diferentes maneras que se describen a continuación. Eso también puede aportar claves para ver en cuales nos sentimos cómodos y den cuales sentimos cierta molestia.

Inspiración corta y espiración prolongada

Respiración entrecortada, inspiración, pausa, inspiración, espiración, pausa, espiración

El tiempo de la inspiración dura exactamente lo mismo que la espiración. (Se puede contar mentalmente)

Inspiración más prolongada espiración corta y potente 

Mirada

Sandra Bermejo, presidenta de la asociación de biógrafos de España, también incide en la mirada de la persona para poder deducir una tendencia hacia un temperamento:

Mirada enfocada al futuro inmediato

Mira sin interés, con cierta dispersión. Sin chispa

Mirada hacia abajo

Al entrar en una habitación es capaz de verlo todo de un vistazo, porque lo lleva a cabo con una mirada saltarina.


Los temperamentos una visión clásica

Rudolf Steiner aporta una nueva visión de los temperamentos a la clásica aportada por la escuela griega, establecida, sobre todo, por Hipócrates (460-375 a d C) y, desarrollada posteriormente por Teofrasto.

Teoría de los humores

Esta teoría de los humores será la preponderante en la medicina hasta bien entrada la Edad Media. Consiste en determinar que el cuerpo se compone de la mezcla de cuatro líquidos y que de la proporción adecuada dependerá la salud de una persona.

También en función de la preponderancia de uno sobre otros pueden mostrarse los diferentes temperamentos.

Los cuatro humores

Bilis negra

La preponderancia de la bilis negra, melanos en griego, da como resultado el temperamento melancólico. Este se relaciona con el cuerpo físico y, a su vez, con el elemento tierra de Empédocles.

Flema

La escuela hipocrática la definió como el representante de lo líquido en lo líquido del cuerpo. Por ello se relaciona con el elemento agua y como es fácil de deducir su dominio establece el temperamento flemático.

Sangre

En los sanguíneos predomina este el elemento sangre. Este líquido es el encargado de transportar el oxígeno por todo el organismo y de llevar al dióxido de carbono hasta su eliminación, en la algo más sencilla visión griega, el aire.

Bilis amarilla

La bilis de la vesícula biliar es la que domina en aquellos que tienen la capacidad de liderar, pero también de enfadarse, los coléricos.

Equilibrio entre los temperamentos

El origen etimológico de la palabra temperamento se halla en el vocablo temperare que significa mezclar. Y, en eso consiste la salud, en lograr la adecuada proporción que logre atemperar a la persona sin unilateralidades que le lleven a la enfermedad.

La Quintaesencia aristotélica

Este filósofo griego del cuarto siglo antes de Cristo, dijo que el hombre se componía de además de esos cuatro humores ya descritos de una Quintaesencia que él denominó éter. Esta, mucho más sutil, permite al ser humano desarrollarse como persona. De alguna manera estaba hablando de lo que luego Steiner definiría como Yo.

Las causas kármicas de un temperamento

Las causas kármicas de un temperamento

Rudolf Steiner explica en su ciclo de conferencias sobre teosofía y rosacrucianismo que pronunció en Kassel en 1907 (GA100) lo siguiente:

Las experiencias repetidas que llegaron desde afuera en una vida terrenal anterior se manifiestan como el temperamento en la vida actual. También en función de cómo manejemos nuestras experiencias actuales generaremos nuestro temperamento en la siguiente encarnación.

Si se ha vivido una serie de experiencias traumáticas en una vida que han generado una actitud de tristeza frente a esta, es muy probable que en la siguiente encarnación desarrollemos un temperamento melancólico.

Si en la vida anterior nos apegamos a ella, y a las necesidades más fundamentales de supervivencia como son comer o dormir, es muy posible que en la siguiente reencarnación traigamos un temperamento flemático.

Si en el anterior paso por la tierra la vida nos sonrió que dejaron una impronta en el cuerpo astral y generará un temperamento sanguíneo.

Si estas adversidades se han superado y se han aprobado las duras asignaturas que ha presentado la vida y ha superado con fuerza y coraje esas dificultades, se habrá reforzado su cuerpo astral y, seguramente, en su próxima vida preponderará un temperamento colérico.

Sabiendo todo esto y en función de la actitud con la que uno enfrente esta vida, puede estar generándose el temperamento de la siguiente encarnación.

Portal de la luna y portal del sol en los temperamentos

En otras dos de las conferencias de Rudolf Steiner (GA 240) pronunciadas en Berna en 1924 habló de los dos portales que constituyen la entrada y la salida del hombre en esta tierra.

Portal de la luna

La luna estuvo unida antiguamente a la tierra. Cuando se separó como astro lo hicieron con lo otros seres, que poseen una índole más espiritual que la que posee el ser humano en su aspecto físico

Nuestros antepasados, es decir las culturas anteriores, que no dejamos de ser nosotros en otras reencarnaciones, aunque no tan inteligentes como lo somos ahora mismo, sí que poseían accesos al conocimiento que nosotros hemos perdido en la actualidad. Por ejemplo esta sabiduría quedó recogida en libros tan maravillosos y perfectos como los Vedas.

Lo que no ha llegado en forma de documentos son los restos de una sabiduría primordial, artística y poética. Fue creada por entidades desprovistas de cuerpo físico, lugar donde reside el actual pensar intelectivo.

Estas entidades residen actualmente en la Luna y todavía se vinculan con nosotros, aunque de una manera menos explícita. Lo hacen cuando en el descenso desde el mundo espiritual a la tierra atravesamos la esfera lunar impregnando nuestro cuerpo astral y nuestro Yo.

En función del grado de penetración, la persona que nace lo hará siendo un genio o una persona con virtudes de bondad manifestándose en su sangre y en su sistema nervioso. Con ello se dotará a la persona de mayor o menor voluntad y de unos u otros talentos. En este proceso se recogen las experiencias de vidas anteriores y su influencia se mantiene en la vida terrenal quedando por debajo de nuestra intelectualidad.

Al atravesar la luna, el último portal antes de llegar a la vida terrestre, adquirimos las facultades más íntimas y el temperamento con el que vamos a comenzar nuestra vida terrestre.

Vinculación a las fuerzas lunares

Por la vinculación lunar el presente del ser humano sobre la faz de la tierra se encuentra vinculado al pasado. Este pedacito de pasado nos hace ser lo que somos y se queda escogido en nuestros cuerpos físico y etérico, siendo lo que nos hace convertirnos en este o aquel ser humano.

Portal del sol

En la biblia ya se puede leer que el sol brilla para justos y malos…

La relación del sol con la tierra se manifestó con el descenso del ser solar, el Cristo a la tierra, en un determinado momento de la evolución de esta tomando una corporalidad humana.

De esta manera el Cristo se vinculó y se unió al destino terrestre de la humanidad con un impulso que puede actuar en la interioridad humana y al que puede acceder toda persona

Las fuerzas que acogen este impulso crístico no son las del intelecto, sino aquellas del corazón y del alma. Una vez acogidas, estas ya no se dirigen a la salvación individual, sino a la salvación de toda la humanidad.

Vinculación a las fuerzas solares

Por la vinculación al sol nos encontramos vinculados a nuestro futuro.

Todavía como humanidad no estamos preparados para que este impulso nos llegue desde dentro, por lo que en estos momentos esta influencia es ejercida desde el exterior.

Cuando tras una metamorfosis la tierra deje de ser lo que es, entonces los seres humanos estaremos preparados para la existencia solar.

Actualmente nuestro pensamiento está ligado al cerebro que es el órgano más físico y no es capaz de reflejar aquello que le viene del sol. En un futuro será el corazón el que sea capaz de reflejar esta luz solar.

Así si por el cerebro las personas se hacen egoístas y por el corazón logran el altruismo.

Gracias al sol somos más de lo que nos tocaría en la actual existencia terrestre y esto se lo debemos al descenso de una entidad solar como es el Cristo. El sol es el portal del futuro y son los seres solares los que serán capaces de extraernos de la muerte. De estos seres solares, el único que conocemos es el Cristo, pero Él nos llevará hasta sus otros compañeros.

Relación de los dos portales con los temperamentos

Si observamos los temperamentos encontraremos una relación con ambos portales:

El melancólico está fuertemente ligado a las fuerzas de la luna

El sanguíneo al portal del sol

El flemático encuentra el equilibrio entre ambas polaridades, quedando esta anuladas.

Del colérico en esta conferencia no habla Rudolf Steiner, pero teniendo en cuenta lo que menciona en su conferencia GA100, se puede deducir que este temperamento se liga a las fuerzas lunares para transformarlas desde las fuerzas solares.

Los cuatro temperamentos: Visión antroposófica

Los cuatro temperamentos: Visión antroposófica

Estos cuatro temperamentos se expresan en el cuerpo etérico, formando cuatro tipos de cuerpos etéricos. Estos, a su vez, poseen diferentes corrientes y movimientos que se expresan con una cierta coloración básica en el cuerpo astral.   Rudolf Steiner GA 95

Para Rudolf Steiner los cuatro temperamentos (melancólico, flemático, sanguíneo, colérico) son las diferentes expresiones que se forman en cada ser humano del encuentro de las dos herencias que tiene cuando llega a este mundo.

Pudiéndose mezclar para formar cada existencia individual. Al mismo tiempo que cada persona se distingue por su propia individualidad, el temperamento solo los agrupa, de alguna manera. No se trata de clasificar a las personas, sino más bien de conocer a un ser humano y permitir que aflore en ella aquello que un primer momento no resulta tan evidente completando así toda su personalidad

El hombre se forma por el encuentro de dos corrientes, que son:

La herencia de su sistema familiar, raza, nacionalidad, etc.

A la herencia que recibimos de nuestros padres se le dota actualmente de una gran importancia, hasta el punto de convertirla en la fuente de la explicación de casi todos los comportamientos, enfermedades e, incluso destino de cada persona.

Este hecho se debe a la preponderancia actual del pensamiento materialista, que ha querido encontrar en la carga genética la explicación de los acontecimientos que le suceden, han sucedido o sucederán en la vida de un hombre. Con este pensamiento que se ha impuesto, se trata de negar otras realidades, como son las espirituales, signo de los tiempos actuales.

Lo que proviene de sus anteriores pasos por la tierra y del mundo espiritual

La visión antroposófica amplía esta visión unicista con la idea de que el hombre ha pasado por la tierra en otras encarnaciones anteriores y que éstas le han generado un karma.

Estos pasos anteriores por la tierra y sus consecuencias también le dotan al ser humano que llega de nuevo a la tierra de una características y son las que le permiten desarrollarse como individualidad.

Y, es que, al igual que ya se acepta por todos que la vida solo puede proceder de la vida, lo anímico espiritual que se encuentra en cada ser humano, solo puede proceder de lo anímico espiritual.

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La unión de las dos corrientes

Cuando un Yo desciende del mundo espiritual trae la memoria de aquello que fue en sus anteriores encarnaciones. Este Yo decide también unirse a una segunda corriente hereditaria. De la primera se forma su parte anímico espiritual, mientras que de la segunda obtendría sus características vitales y físicas. De ahí el parecido de los hijos a sus padres y la posibilidad de poder heredar enfermedades y de la primera se deduce porque dos hermanos, por muy igual educación que hayan recibido nunca reaccionan de la misma manera.

Se debe producir una fusión armoniosa entre aquello que traemos de de nuestras vidas pasadas y que ha pasado por el mundo espiritual y aquello que tomamos de la herencia al llegar a esta tierra y que se compone de las propiedades de un pueblo, de una raza de unas costumbres propias de mi vida familiar, etc. 

Esta intersección será lo que constituye el temperamento y constituye la matriz espiritual que le permite afrontar la nueva vida equilibrando lo eterno con lo perecedero.

Los temperamentos como interacción entre los cuatro cuerpos

Los cuatro cuerpos se encuentran en el ser humano interactuando en todo momento:

El cuerpo vital o etérico es que permite dotar de vida y evitar el decaimiento, que sería la tendencia natural, del cuerpo físico que responde a las leyes de la materia.

El cuerpo astral dota de conciencia al ser humano y ha de vivir equilibrado con el vital para que no aparezca la enfermedad.

La organización del Yo, único cuerpo propiamente humano, es el que permite al ser humano la autoconciencia y, con ello, el hacerse cargo de su vida y escribir así su propia biografía.

Es la interrelación de estos cuatro cuerpos la que va a dar en cada persona la expresión de un temperamento de una manera más acusada. Esta relación es propia de cada encarnación y es decidida por el Yo espiritual antes de cada llegada a la tierra.

Predominio de los cuerpos

Los predominios de un cuerpo sobre otro establecen el temperamento de cada persona:

COLÉRICO

Así en el caso de que el Yo domine sobre los otros tres miembros la persona mostraré un temperamento colérico.

SANGUÍNEO

Cuando aquel que domina es el cuerpo astral se mostrará cómo sanguíneo.

FLEMÁTICO

Si domina el etérico estaremos en presencia de un flemático

MELANCÓLICO

Y cuando el preponderante es el cuerpo físico y hace que el Yo no pueda vencer determinadas durezas nos hallaremos ante un melancólico.

El colérico-sanguíneo

De los cuatro temperamentos, los que dirigen su actividad hacia el exterior son el colérico y el sanguíneo.

El fuego puede ser avivado por el viento y expandirlo hasta incendiarlo todo, pero si este es demasiado intenso, puede llegar a apagarlo.

El coléricosanguíneo

Cuando la combinación coléricosanguíneo se potencia

Pueden ser grandes líderes capaces de movilizar a multitudes, dada su capacidad para relacionarse con otros puede unido a su foco en una acción determinada. 

Pueden manejar el sentido del humor para lograr aquello que se hayan propuesto.

Ante las adversidades no suele aparecer la queja, sino que en su lugar parece una firme determinación y una aparente y envidiable liviandad. Esto hace que parezca que siempre tiene buena suerte, cuando, en realidad, lo que ocurre es que se la encuentran porque la buscan.

¿Cuando puede resultar la combinación coléricosanguíneo un problema?

Al no disponer de un tan rico mundo interior como en el caso de otros temperamentos o combinaciones de estos, requieren de un reconocimiento externo que le dé la seguridad y son capaces de realizar lo que sea necesario para obtenerlo.

Su mundo interno se les agota con facilidad, sobre todo cuando se proyectan hacia afuera con gran coraje para llevar adelante sus proyectos complicados, por lo que pueden convertirse en personas superficiales y sin ideales.

La unión de su firme decisión y de su encanto social los puede convertir en manipuladores que embaucan y a los que uno sigue hasta las consecuencias más graves sin ser apenas consciente de ello.

Acompañar al coléricosanguíneo

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Como acompañar a un sanguíneo

Como acompañar a un colérico

En este caso el trabajo será el de enriquecer su mundo interno. Que en él puedan encontrar toda su fuerza y poder, para que no demanden en exceso el reconocimiento de sus actos en los demás. Para ello siempre el maestro y los padres deberán mostrarle de manera manifiesta amor incondicional.

También deberían llegar a conocer lo que es el sufrimiento que, a veces, por su energía y su proyección hacia lo “nuevo” y externo, les hace no detenerse en observarlo y reconocerlo. En ocasiones, esto se debe a que no se dan el permiso a sí mismos para poder sentir esa debilidad. Por ello se les debe despertar desde la curiosidad que manifiestan hacia casi todo.

El flemático-colérico

El flemáticocolérico

En este caso se une en una persona el agua y el fuego.

El agua puede apagar al fuego, pero, también, se puede llegar a generar vapor. Este elemento fue clave en poner en movimiento al mundo, ya que fue el gran generador de la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX.

Cuando la combinación flemáticocolérico se potencia

Cuando estas dos tendencias se encuentran armonizadas la parte colérica puede aportar el empuje para que tras un pausado análisis de la parte flemática, la persona se pueda lanzar a la acción, compensando el ardor guerrero mediante tranquilidad y sosiego.

Ambas unidas hacen que un ideal sea bien planificado pero que después este proyecto sea ejecutado y llevado a la acción.

Se pueden convertir en grandes emprendedores que han calculado bien los riesgos de sus empeños, pero que no se han detenido ahí.

¿Cuando puede resultar la combinación flemáticocolérico un problema?

Pero estás dos tendencias también pueden emplearse para calcular el beneficio propio y no detenerse a reparar en las consecuencias de ello. Pueden ser individuos para los que mediante una planeada estrategia logren controlar y dominar a otras personas. Pueden justificar cualquier medio para lograr su fin pudiendo llegar a convertirse así en despiadados y crueles que actúan con total frialdad. Los nazis exterminaron a millones de judíos con una planeada estrategia y con una eficacia única en la historia.

Acompañar al flemáticocolérico

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Como acompañar a un flemático

Como acompañar a un colérico

Debe trabajarse la empatía y la conexión con los otros y lograr que los fines a los que se lancen sean por lograr un bien común y no únicamente el beneficio propio. Es deseable que este aprendizaje lo haga por medio de sus compañeros y amigos. Y que se les pueda mostrar una referencia de una persona que les despierte admiración por su coherencia, su honestidad y la manera de tratar a las otras personas.

El flemático-sanguíneo

El flemáticosanguíneo

La mezcla de agua y aire puede generar nubes que enturbien nuestra vista y también divertida espuma que nos permita jugar en una bañera como niños.

Cuando la combinación flemáticosanguíneo se potencia

La parte sanguínea puede activar a la parte más quieta, mientras que la parte flemática puede aportar la constancia para que alguna de las mil y una genialidades que al sanguíneo se le ocurren puedan ser llevadas a cabo con la paciencia que requieren. 

Las personas en las que estos dos temperamentos se integran de manera positiva desarrollan un alto sentido del humor. Cuentan los chistes con una aparente tranquilidad y parecen mostrarse impertérritos antes los diferentes embates de la vida, algo muy típico del famoso “humor inglés.

También pueden llegar a ser grandes comunicadores al unir la facilidad de proyectarse hacia los demás con una tranquilidad que les permite poder transmitir aquel mensaje que desean.

¿Cuando puede resultar la combinación flemáticosanguíneo un problema?

La búsqueda del placer propio característica del flemático, unido a su alta capacidad para relacionarse con los demás puede hacer de ellos personas manipuladoras en busca de sus propios intereses y beneficio. Su extremo sería la de los estafadores y ladrones de guante blanco.

Su deseo de ser el alma de la fiesta y su búsqueda de placer puede llevarle a regodearse en la ironía que puede alcanzar ciertas cuotas de mordacidad que pueden herir a personas.

Acompañar al flemáticosanguíneo

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Como acompañar a un flemático

Como acompañar a un sanguíneo

Inculcar valores y respeto hacia el otro es importante en todos los casos, pero en el caso del  flemáticosanguíneo se hace imprescindible. No conocen el dolor de una manera tan detallada como el melancólico, y, por tanto, pueden ignorar lo que un chiste puede generar de sufrimiento. Se debe hacer aprovechando el interés que les despierta su parte más sanguínea y sobre todo, si los que se lo muestran son sus hermanos, amigos y compañeros de clase.

Además es bueno que trabajen por un ideal altruista para que pongan todo su constancia y su capacidad de comunicación al servicio de causa noble.

El melancólico-colérico

El melancólicocolérico

En este caso se unen dos polaridades representadas por la tierra y el fuego. La primera puede llegar a apagar al fuego, pero ambas unidas pueden dar resultado a algo tan útil como el barro cocido de muchas vajillas que nos permiten sostener nuestros alimentos.

Cuando la combinación melancólicocolérico se potencia

Generalmente suele ser la parte colérica la que sale en rescate de la melancólica detenida y sumida en la pesadumbre, tratando de aportar el coraje y la energía necesarias para poder sacarlo de ahí.

Cuando este “rescate” se logra aparece en el horizonte una persona con energía y con un profundo conocimiento del dolor humano. Así son capaces de conectar con el sufrimiento ajeno, más allá del propio, y pueden convertirse en hombres y mujeres que con gran arrojo dan su vida por los demás, ya sea yéndose de misiones a países en vías de desarrollo o liderando movimientos de lucha para combatir las injusticias y desigualdades.

Asimismo la parte de tierra puede poner el peso suficiente para ayudar a frenar los impulsos del colérico y a que lidere teniendo en cuenta el sufrimiento que pueden provocar sus acciones cuando estas no son frenadas a tiempo.

¿Cuando puede resultar la combinación melancólicocolérico un problema?

Estos dos temperamentos tan contrapuestos no pueden actuar conjuntamente por lo que lo hacen de manera episódica. El peligro es que al pasar de una polaridad a otra puedan aparecer abruptos bandazos. Estos desorientan a aquellas personas que conviven con los melancoléricos y a ellos mismos no les permiten un desarrollo armónico. Son personas que viven en los extremos del todo o nada, del blanco o negro, sin grises, del estás conmigo o contra mí. Existe un riesgo, por tanto de caer en la ciclotimia y en casos extremos puede, incluso llevarles a trastornos maníaco-depresivos.

Acompañar al melancólico-colérico

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Como acompañar a un melancólico

Como acompañar a un colérico

Se le puede ayudar para que ese “rescate” del melancólico por parte de su aspecto colérico se haga con cuidado. En el caso de los niños se les puede enseñar como mostrar su enfado antes de que el enfado les arrebate. Se debe tener en cuenta, que en caso de que las consecuencias de un posible arrebato sean perjudiciales para alguien de su alrededor la parte melancólica se podrá hundir más en su latiguillo de “siempre lo hago mal” y en su victimismo.

La mejor manera de acompañar a estos niños es que encuentren a una persona con la autoridad que le otorga la vida por haberse hallado él también en situaciones de gran dolor.

Es conveniente no descuidar a ese niño melancólico que siempre va a quedar en su interior y dotarle de maneras para expresar de manera sana y armónica ese abatimiento. El medio ideal para hacerlo será el arte.

El melancólico-sanguíneo

El melancólicosanguíneo

Son dos temperamentos aparentemente contrapuestos, uno, el melancólico ensimismado y otro, el sanguíneo, pudiendo perderse con facilidad en el mundo. Por ello, estas dos polaridades pueden compensarse o, por el contrario, producirán continuos desajustes levantando una ventolera de polvo (tierra y aire).

Una mirada desde los órganos

Desde el punto de vista de la medicina antroposófica los riñones son los encargados en el ser humano de dirigir la respiración. Así los pulmones efectúan el proceso, pero este es conducido por los riñones. Así pues y proyectando esta visión fisiológica propia de la ciencia espiritual sería el temperamento sanguíneo (riñones) el que va dirigir las acciones de la tendencia melancólica (pulmones). Desde la óptica de la ciencia espiritual se indica el camino de como poder sacar de su ensimismamiento al indivíduo pulmón hacia su conexión con el mundo.

Cuando la combinación melancólicosanguíneo se potencia

La parte sanguínea puede airear al melancólico encerrado en sí mismo, permitiéndole así aligerar sus penas.

La parte melancólica, por otra parte, permite a la más sanguínea asentarse sobre la tierra y favorece su aterrizaje enfocando su interés en aspectos concretos de la vida,impulsando la mirada interior.

Esta combinación permite poseer una sensibilidad dotada de una ligereza. que hace que estas personas no se pierdan en la acción ni se quedan en la autocomplacencia.

Pueden ser solidarios ya que se combinan el profundo conocimiento del dolor con un interés activo por el otro. Así pueden tener la empatía que les lleve a conectar con el sufrimiento ajeno, y dirigirlo a poder superar y ventilar para que no se queden en “reconcomerse” sino que puedan salir con un alegre aprendizaje realizado.

Pueden ser solidarios ya que se combinan el profundo conocimiento del dolor con un interés activo por el otro. Así pueden tener la empatía que les lleve a conectar con el sufrimiento ajeno, y dirigirlo a poder superar y ventilar para que no se queden en “reconcomerse” sino que puedan salir con un alegre aprendizaje realizado.

¿Cuándo puede resultar la combinación melancólicosanguíneo herido un problema?

La cara oscura de esta combinación de temperamentos es su tendencia hacia convertirse en salvadores continuos del mundo Esto se debe a que, por su impaciencia, y su adicción al cambio fuercen a la persona a la que están ayudando a que salga inmediatamente del dolor que ellos mismos conocen bien. Con esto impiden que transite de manera completa por sus experiencias dolorosas queriendo evitárselo y restando con ello los aprendizajes que estas vivencias negativas aportan.

Acompañar al melancólicosanguíneo

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Como acompañar a un melancólico

Como acompañar a un sanguíneo

Para evitar esa “tendencia salvadora” antes descrita sería bueno que leyeran los órdenes de ayuda que Bert Hellinger regaló al mundo.

Se les puede guiar desde la experiencia de alguien que ha padecido un alto grado de sufrimiento a ver los tesoros ocultos que existen y el aprendizaje que se puede obtener de las situaciones difíciles. Haciéndolo siempre con un amor explícito.

El melancólico-flemático

El melancólicoflemático

La unión del agua y tierra puede producir barro.

Son dos temperamentos que llevan a la persona a mirar hacia el interior de uno mismo. Esto le dota de un amplio mundo propio, a la vez que de un cierto desinterés por lo que les rodea.

Cuando la combinación melancólicoflemático se potencia

Los melancólicoflemáticos poseen un enorme y rico mundo interior, llegando a ser grandes conocedores de sí mismos. Esto se puede convertir en sabiduría acerca del alma humana, aunque sea la propia y les puede llevar a ser grandes poetas y escritores de la intimidad interior. Por esta misma razón pueden llegar a ser grandes consejeros

Son personas fieles y quien se echa un amigo con esta combinación de temperamentos puede estar seguro de que lo tendrá de por vida.

También serán buenos artesanos capaces de crear obras que requieran paciencia y llenas de sensibilidad.

¿Cuando puede resultar la combinación melancólicoflemático un problema?

Esta unión de temperamentos si no se trabaja adecuadamente puede llevar al individuo a hundirse en el lodo, combinación de la tierra melancólica con el agua del flemático.

En su extremo puede llegar a manifestarse de manera patológica en una depresión más o menos latente.

La calma y la desidia propias del flemático unidos a un exceso de autoobservación del melancólico hace que la persona se quede en mirar el dolor propio sin tener la energía para poder superarlo

Puede resultar difícil sacarles de su mundo interior en el que, aunque no se encuentren a gusto tienden a quedarse.

El peor de los escenarios es cuando esta persona que sufre por su tendencia melancólica quiera compensarlo con la inmediata búsqueda del placer de su parte más flemática. Esto le puede llevar a adicciones y a conductas autodestructivas.

Acompañar al melancólicoflemático

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Como acompañar a un melancólico

Como acompañar a un flemático

Se debe ayudar a estas personas a que salgan de este ensimismamiento generándoles interés por el mundo externo que parecerían no necesitar. Para ello es bueno invitarles a leer poesía y cuentos, donde el héroe suele ser, al inicio, un tipo, como ellos ensimismado y algo vago, que acaba superándose a sí mismo para llevar a cabo su gesta.

No solo se les debe invitar a leer, también a escribir poesías y cuentos que pongan de manifiesto su sabiduría interior. La persona que les acompañe les debe hacer llegar que él también ha padecido los embates de la vida y que por eso puede entenderles, sin que les reste a ellos el protagonismo en su sufrimiento.

Es muy positivo favorecerles las relaciones con amigos para que estos “de igual a igual” les contagien el interés por el mundo que ello carecen..

Su gran capacidad de analizar por su introversión y su constancia pueden ser empleados por un colérico para ser llevada a la acción. Por lo que combinar personas con estos temperamentos si se logran armonizar puede dar grandes resultados en un equipo. Para ello siempre se deberá cuidar que la fogosidad del colérico no queme al melancólicoflemático.

Trabajar con los temperamentos

Trabajar con los temperamentos

De poco nos servirá saber qué temperamento predomina en nosotros si esto no nos sirve para poder desarrollarnos como personas

Los temperamentos no son una etiqueta sino un posible arranque para conocer a una persona

Al encontrarnos con una persona debemos ser conscientes que solo percibimos de él su naturaleza externa, siendo lo que queda en su interior mucho más profundo. Así existen tantos enigmas como hombres, entonces cuando hablamos de temperamentos deberemos ser conscientes de que no es más que una manera de acercarnos a una parte de su esencia. Jamás estos serán una etiqueta y mucho menos se deben justificar comportamientos propios o ajenos por el hecho de poseer uno u otro temperamento.

Acompañar a los niños en su camino

Esta no es una página de pedagogía y se encuentran en la red algunas mucho mejores que pueden dar las claves para acompañar desde el enfoque Waldorf este tema.

En cada uno de los temperamentos melancólico, flemático, sanguíneo y colérico se encuentran desarrolladas la manera de trabajar con los cada temperamento de manera concreta. En esta parte basada en el ciclo de conferencias de Rudolf Steiner en Berlín en marzo de 1909 bajo el nombre de los cuatro temperamentos (GA 57) se dan las pautas generales

Guiar el desarrollo de los temperamentos de los niños es una de las tareas fundamentales para padres y educadores. Lo primero que se debe tener en cuenta es lo que hay y no echar de menos lo que no hay. No se trata de dar consejos ni, mucho menos, pautarlos, porque el acompañar niños es un arte, que ha de ser experimentado, aunque estas líneas puedan aportar algunas claves para ello.

EL NIÑO melancólico

El niño melancólico requiere que aquella persona que quiera educarle haya sufrido ciertos embates de la vida y haya pasado por circunstancias difíciles. Para aprender de alguien ha de sentir que su mentor ha padecido verdaderos dolores. Al melancólico no le podemos eliminar su capacidad de sufrimiento y de vivir en la autolástima, porque son inherentes a él. Por ello, se le deben mostrar situaciones dolorosas en el exterior que puedan justificar esos sentimientos para que salga de su mundo interior de dolor y reconozca esa desgracia en otras personas.

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El niño flemático

El niño flemático requiere, más que en otros casos, compañeros de juegos, a ser posible con intereses múltiples y variados, porque estos amigos serán los que ayudarán a este niño indolente a despertarse. Es como su alma fuera capaz de adoptar los intereses que le reflejen las almas ajenas.

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El niño sanguíneo

A este tipo de niños hay que tratar de despertar su interés, pero no forzándolos a un aprendizaje anclado a una silla. La manera más eficaz y que más evolución desarrolla en estos niños es el hecho de explicitarles cariño. Todos los pequeños demandan cariño, pero los sanguíneos, niños entre los niños, lo requieren todavía más. Todo lo que se haga debe despertar el amor en ellos y se debe hacer que hasta los objetos provoquen ese tipo de sentimiento en ellos.

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El niño Colérico

El niño colérico requiere reconocer y valorar a la persona que le está educando. Él debe tener el convencimiento de que esa autoridad comprende y vive aquello que está tratando de inculcar y que cuando habla lo hace de una manera competente y coherente.

También son personas que requieren retos en la vida, por lo que no se les deben evitar las dificultades de cualquier proceso.

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Autodesarrollo en el adulto

Una persona se puede desarrollar de manera limitada mediante el empleo de sus capacidades intelectuales. De poco sirve saber lo correcto, sino se lleva a cabo y, a ser posible de manera continuada y con un ritmo adecuado, ya que esta es la única manera para que el cuerpo etérico lo pueda aprender.

Las fuerzas del pensar son las menos indicadas para modificar un temperamento. Lo que sí se puede es modificar las circunstancias para lograr un mejor desarrollo personal. Así

El melancólico deberá buscar sufrimientos y dolores ajenos que por tener mayor intensidad puedan hacerle olvidar los propios y le ayuden a trabajar la compasión.

Los flemáticos deberán llegar a tal aburrimiento que le haga soltar la indolencia que les acompaña en su vida.

El adulto sanguíneo puede generarse experiencias diferentes para mantenerse suficientemente interesado en la vida.

El colérico ha de encontrar circunstancias en las que sus pataletas sean tan absolutamente inútiles, para que vaya aprendiendo a que estas no le ayudan en nada a lograr obtener sus deseos.

Al igual que en los niños siempre se trabaja con aquello que hay y no con aquello de lo que se carece.

Combinaciones de temperamentos

Rara vez domina un temperamento de forma unilateral en una persona. Se debe tener en cuenta que esto no son más que tendencias y polaridades dentro del ser humano por lo que se pueden encontrar mezclados.

El destino de la persona a lo largo de su desarrollo es el de poder superar la unilateralidad conquistando desde su Yo la unilateralidad de esos temperamentos que le viene dados por su lugar de nacimiento, herencia familiar, etc.

Las combinaciones de dos temperamentos

Lo primero que se debe tener en cuenta es que no existen combinaciones que resulten más beneficiosas que otras. Algunas uniones presentan más dificultades porque se suman tendencias hacia uno de los polos, mientras que otras se compensan y son más fáciles de trascender.

La combinación dual de cuatro elementos da como resultado seis parejas de temperamentos combinados que son los siguientes:

Melancólico-Flemático

Melancólico-Sanguíneo

Melancólico-Colérico

Flemático-Sanguíneo

Flemático-Colérico

Sanguíneo-Colérico


Como acompañar a un colérico

El temperamento colérico es el más marcado (puedes leer aquí sus características) en cuanto a sus aspectos positivos y negativos, tiene que ver con el gran sol que tiene en su interior capaz de dar calor y de quemar. Un colérico que se haya podido templar y que se haya desarrollado tendrá las cualidades de ser un gran transformador de la humanidad y podrá contribuir en gran medida a la evolución de esta.

Riesgos del temperamento colérico

El peligro de un temperamento aparece cuando se polariza en exceso y la persona no es capaz de metamorfosearlo pudiendo caer en una unilateralidad que provoque un desequilibrio.

Peligros a nivel psicológico

Son personas con una fuerte voluntad que le puede llevar a imponer sus ideas al precio que sea. Eso les puede hacer mostrarse agresivos y destructivos, incluso en ocasiones consigo mismos por su baja tolerancia a la frustración.

Tienen una cierta impaciencia, queriendo que en el próximo instante se logre aquello que se habían propuesto. Parecen tener prisa y son muy celosos de sus tiempos.

Peligros a nivel físico

La relación de los coléricos con el calor les hace especialmente proclives a sufrir de procesos febriles.

Los coléricos adultos pueden desarrollar enfermedades del sistema cardiovascular, como hipertensión, ictus, infartos, etc

Fortalezas de un colérico

Capacidad para liderar

Son personas que “donde ponen el ojo, ponen la bala”, transforman en acción todo aquello que se proponen.

Poseen la capacidad de dirigir grupos y colectivos hacia un fin determinado.

Pueden llegar a ser los héroes que en un momento en el que el resto no saben cómo actuar él si tenga la idea de qué hacer y el arrojo para llevarlo a cabo.

Cómo acompañar a un niño colérico

Toda acción que ayude a cualquiera de los temperamentos a equilibrarse en su polaridad puede ser entendida como salutogénica.

En el caso de un niño colérico una educación inadecuada tendrá unas consecuencias muy marcadas en su vida adulta, por ello es más necesario que nunca un buen acompañamiento Debe tratar de despertarles el respeto y la consideración hacia los demás, para evitar que se conviertan en déspotas y tiránicos. Si se destacan sus valores idealistas serán capaces de llevar los más arriesgados proyectos altruistas adelante.

Es en la infancia, en concreto en el segundo septenio (7 a 14 años) cuando se expresan los temperamentos que llevamos. También es en ese momento en el que se puede actuar para permitirle al temperamento no quedarse encerrado, sino en ser metarmofosearse por la Quintaesencia aristotélica.

Educación

Convertirse en una autoridad amada para ellos

Son niños que requieren que quien les muestra una teoría la domine a la perfección. También demandan que aquel que le indique que haga algo, lo haya hecho previamente. Ellos solo escucharán a los que consideren competentes en la materia o coherentes con aquello que dicen. El educador que quiere ayudarles en su desarrollo deberá convertirse en una autoridad amada para ellos.

ponerles retos

Son niños a los que las dificultades les estimulan, pareciendo, a veces, que hasta las buscaran para ponerse a prueba. Los educadores pueden deben tratar de ponerles retos, pero que estos conduzcan hacia el beneficio común de todos.

Estos niños, como todos, pero estos, especialmente requieren del contacto con la naturaleza. Responden muy bien a pequeños retos ya sea, subir esa montaña, trepar a ese árbol o recoger la basura y los desperdicios abandonados en este bosque.

Además y, al necesitar mucho el ejercicio, se les debe motivar a practicarlo mediante retos, ya sea lanzar aquello más lejos, o correr esta distancia en menos tiempo.

Despertarles el respeto

Son niños que desconocen dónde acaba “su territorio” y pueden creerse con el derecho de que todo está bajo su dominio. Conviene que aprendan los límites y dónde comienza lo ajeno, que posee tanto valor como su propio mundo.

Los educadores, padres o maestros deben prestar atención a que un niño colérico trate a sus hermanos o compañeros como semejantes, no ejerciendo dominio sobre ellos. Ellos deben llegar a aprender que el verdadero liderazgo se ejerce cuando se posibilita que todas las personas den a la colectividad su mejor virtud, no desde el competir, sino desde la cooperación.

Cuando a un colérico se le ocurre una idea, tiene tendencia a encargarse de todo y, a veces no es capaz de asumir que otras personas pueden requerir más tiempo para llegar a esa decisión. La frase a leerle será aquella que dice que “si quieres ir rápido ve solo, pero si quieres llegar lejos ve acompañado”

En este sentido también es conveniente mostrar a los niños más coléricos los éxitos de los demás para favorecer que puedan aprender que existen otras posibilidades más allá de las que ellos habían contemplado hasta ahora.

Una de las posibilidades para llevar esto a cabo es invitarle a que lean biografías de héroes.

Favorecer expresarse tranquilamente hacia los demás

El colérico se siente a gusto en el pensar y, sobre todo, en el actuar. Los sentimientos tratan de ponerlos a su servicio. No se mueven bien en el mundo emocional y cuando tratan de compartir una emoción lo hacen con agresividad y de manera vehemente.

Apenas han tomado una decisión se ponen manos a la obra para llevarlo a cabo sin detenerse, por un momento, en compartirla y, menos, en contrastarla con los demás.

Recomendaciones

ALIMENTACIÓN

Dada su capacidad y acción calórica requiere que su alimentación esté compuesta principalmente de crudos, escasa en alimentos densos y pesados de digestión como son las frituras.

OTRAS PAUTAS

Por su individualismo el instrumento que toquen ha de ser para ser el solista de la orquesta. Dada su voluntad y su capacidad para afrontar riesgos, muchos de los grandes intérpretes de la música han contado con este temperamento como ayuda.

Los coléricos que mantengan este tipo de temperamento marcado en la vida adulta deben prestar atención a las enfermedades cardiovasculares, por lo que deben hacerse chequeos periódicos de su corazón y análisis de colesterol y de triglicéridos en sangre.

Profesiones ideales para un colérico

Pueden ser grandes emprendedores y ejecutivos. Aterrizan y convierten los proyectos en realidades.

Sus dotes de liderazgo les hacen que busquen dirigir cualquier actividad que asuman, ya sea como regentes de una orquesta, de un colegio o como oficiales en el ejército.

Por su capacidad para el heroísmo pueden ejercer profesiones donde se requiera decisión y arrojo, ya sea como bomberos o como médicos de emergencia.

Su afán por las aventuras le convierte en exploradores, guías de montaña, pilotos de aviones, etc. Pueden llegar a ser grandes deportistas por su capacidad para superar retos.