El colérico-sanguíneo

De los cuatro temperamentos, los que dirigen su actividad hacia el exterior son el colérico y el sanguíneo.

El fuego puede ser avivado por el viento y expandirlo hasta incendiarlo todo, pero si este es demasiado intenso, puede llegar a apagarlo.

El coléricosanguíneo

Cuando la combinación coléricosanguíneo se potencia

Pueden ser grandes líderes capaces de movilizar a multitudes, dada su capacidad para relacionarse con otros puede unido a su foco en una acción determinada. 

Pueden manejar el sentido del humor para lograr aquello que se hayan propuesto.

Ante las adversidades no suele aparecer la queja, sino que en su lugar parece una firme determinación y una aparente y envidiable liviandad. Esto hace que parezca que siempre tiene buena suerte, cuando, en realidad, lo que ocurre es que se la encuentran porque la buscan.

¿Cuando puede resultar la combinación coléricosanguíneo un problema?

Al no disponer de un tan rico mundo interior como en el caso de otros temperamentos o combinaciones de estos, requieren de un reconocimiento externo que le dé la seguridad y son capaces de realizar lo que sea necesario para obtenerlo.

Su mundo interno se les agota con facilidad, sobre todo cuando se proyectan hacia afuera con gran coraje para llevar adelante sus proyectos complicados, por lo que pueden convertirse en personas superficiales y sin ideales.

La unión de su firme decisión y de su encanto social los puede convertir en manipuladores que embaucan y a los que uno sigue hasta las consecuencias más graves sin ser apenas consciente de ello.

Acompañar al coléricosanguíneo

Puedes leer:

Como acompañar a un sanguíneo

Como acompañar a un colérico

En este caso el trabajo será el de enriquecer su mundo interno. Que en él puedan encontrar toda su fuerza y poder, para que no demanden en exceso el reconocimiento de sus actos en los demás. Para ello siempre el maestro y los padres deberán mostrarle de manera manifiesta amor incondicional.

También deberían llegar a conocer lo que es el sufrimiento que, a veces, por su energía y su proyección hacia lo “nuevo” y externo, les hace no detenerse en observarlo y reconocerlo. En ocasiones, esto se debe a que no se dan el permiso a sí mismos para poder sentir esa debilidad. Por ello se les debe despertar desde la curiosidad que manifiestan hacia casi todo.

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El flemático-colérico

El flemáticocolérico

En este caso se une en una persona el agua y el fuego.

El agua puede apagar al fuego, pero, también, se puede llegar a generar vapor. Este elemento fue clave en poner en movimiento al mundo, ya que fue el gran generador de la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX.

Cuando la combinación flemáticocolérico se potencia

Cuando estas dos tendencias se encuentran armonizadas la parte colérica puede aportar el empuje para que tras un pausado análisis de la parte flemática, la persona se pueda lanzar a la acción, compensando el ardor guerrero mediante tranquilidad y sosiego.

Ambas unidas hacen que un ideal sea bien planificado pero que después este proyecto sea ejecutado y llevado a la acción.

Se pueden convertir en grandes emprendedores que han calculado bien los riesgos de sus empeños, pero que no se han detenido ahí.

¿Cuando puede resultar la combinación flemáticocolérico un problema?

Pero estás dos tendencias también pueden emplearse para calcular el beneficio propio y no detenerse a reparar en las consecuencias de ello. Pueden ser individuos para los que mediante una planeada estrategia logren controlar y dominar a otras personas. Pueden justificar cualquier medio para lograr su fin pudiendo llegar a convertirse así en despiadados y crueles que actúan con total frialdad. Los nazis exterminaron a millones de judíos con una planeada estrategia y con una eficacia única en la historia.

Acompañar al flemáticocolérico

Puedes leer:

Como acompañar a un flemático

Como acompañar a un colérico

Debe trabajarse la empatía y la conexión con los otros y lograr que los fines a los que se lancen sean por lograr un bien común y no únicamente el beneficio propio. Es deseable que este aprendizaje lo haga por medio de sus compañeros y amigos. Y que se les pueda mostrar una referencia de una persona que les despierte admiración por su coherencia, su honestidad y la manera de tratar a las otras personas.

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El melancólico-colérico

El melancólicocolérico

En este caso se unen dos polaridades representadas por la tierra y el fuego. La primera puede llegar a apagar al fuego, pero ambas unidas pueden dar resultado a algo tan útil como el barro cocido de muchas vajillas que nos permiten sostener nuestros alimentos.

Cuando la combinación melancólicocolérico se potencia

Generalmente suele ser la parte colérica la que sale en rescate de la melancólica detenida y sumida en la pesadumbre, tratando de aportar el coraje y la energía necesarias para poder sacarlo de ahí.

Cuando este “rescate” se logra aparece en el horizonte una persona con energía y con un profundo conocimiento del dolor humano. Así son capaces de conectar con el sufrimiento ajeno, más allá del propio, y pueden convertirse en hombres y mujeres que con gran arrojo dan su vida por los demás, ya sea yéndose de misiones a países en vías de desarrollo o liderando movimientos de lucha para combatir las injusticias y desigualdades.

Asimismo la parte de tierra puede poner el peso suficiente para ayudar a frenar los impulsos del colérico y a que lidere teniendo en cuenta el sufrimiento que pueden provocar sus acciones cuando estas no son frenadas a tiempo.

¿Cuando puede resultar la combinación melancólicocolérico un problema?

Estos dos temperamentos tan contrapuestos no pueden actuar conjuntamente por lo que lo hacen de manera episódica. El peligro es que al pasar de una polaridad a otra puedan aparecer abruptos bandazos. Estos desorientan a aquellas personas que conviven con los melancoléricos y a ellos mismos no les permiten un desarrollo armónico. Son personas que viven en los extremos del todo o nada, del blanco o negro, sin grises, del estás conmigo o contra mí. Existe un riesgo, por tanto de caer en la ciclotimia y en casos extremos puede, incluso llevarles a trastornos maníaco-depresivos.

Acompañar al melancólico-colérico

Puedes leer:

Como acompañar a un melancólico

Como acompañar a un colérico

Se le puede ayudar para que ese “rescate” del melancólico por parte de su aspecto colérico se haga con cuidado. En el caso de los niños se les puede enseñar como mostrar su enfado antes de que el enfado les arrebate. Se debe tener en cuenta, que en caso de que las consecuencias de un posible arrebato sean perjudiciales para alguien de su alrededor la parte melancólica se podrá hundir más en su latiguillo de “siempre lo hago mal” y en su victimismo.

La mejor manera de acompañar a estos niños es que encuentren a una persona con la autoridad que le otorga la vida por haberse hallado él también en situaciones de gran dolor.

Es conveniente no descuidar a ese niño melancólico que siempre va a quedar en su interior y dotarle de maneras para expresar de manera sana y armónica ese abatimiento. El medio ideal para hacerlo será el arte.

Trabajar con los temperamentos

Trabajar con los temperamentos

De poco nos servirá saber qué temperamento predomina en nosotros si esto no nos sirve para poder desarrollarnos como personas

Los temperamentos no son una etiqueta sino un posible arranque para conocer a una persona

Al encontrarnos con una persona debemos ser conscientes que solo percibimos de él su naturaleza externa, siendo lo que queda en su interior mucho más profundo. Así existen tantos enigmas como hombres, entonces cuando hablamos de temperamentos deberemos ser conscientes de que no es más que una manera de acercarnos a una parte de su esencia. Jamás estos serán una etiqueta y mucho menos se deben justificar comportamientos propios o ajenos por el hecho de poseer uno u otro temperamento.

Acompañar a los niños en su camino

Esta no es una página de pedagogía y se encuentran en la red algunas mucho mejores que pueden dar las claves para acompañar desde el enfoque Waldorf este tema.

En cada uno de los temperamentos melancólico, flemático, sanguíneo y colérico se encuentran desarrolladas la manera de trabajar con los cada temperamento de manera concreta. En esta parte basada en el ciclo de conferencias de Rudolf Steiner en Berlín en marzo de 1909 bajo el nombre de los cuatro temperamentos (GA 57) se dan las pautas generales

Guiar el desarrollo de los temperamentos de los niños es una de las tareas fundamentales para padres y educadores. Lo primero que se debe tener en cuenta es lo que hay y no echar de menos lo que no hay. No se trata de dar consejos ni, mucho menos, pautarlos, porque el acompañar niños es un arte, que ha de ser experimentado, aunque estas líneas puedan aportar algunas claves para ello.

EL NIÑO melancólico

El niño melancólico requiere que aquella persona que quiera educarle haya sufrido ciertos embates de la vida y haya pasado por circunstancias difíciles. Para aprender de alguien ha de sentir que su mentor ha padecido verdaderos dolores. Al melancólico no le podemos eliminar su capacidad de sufrimiento y de vivir en la autolástima, porque son inherentes a él. Por ello, se le deben mostrar situaciones dolorosas en el exterior que puedan justificar esos sentimientos para que salga de su mundo interior de dolor y reconozca esa desgracia en otras personas.

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El niño flemático

El niño flemático requiere, más que en otros casos, compañeros de juegos, a ser posible con intereses múltiples y variados, porque estos amigos serán los que ayudarán a este niño indolente a despertarse. Es como su alma fuera capaz de adoptar los intereses que le reflejen las almas ajenas.

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El niño sanguíneo

A este tipo de niños hay que tratar de despertar su interés, pero no forzándolos a un aprendizaje anclado a una silla. La manera más eficaz y que más evolución desarrolla en estos niños es el hecho de explicitarles cariño. Todos los pequeños demandan cariño, pero los sanguíneos, niños entre los niños, lo requieren todavía más. Todo lo que se haga debe despertar el amor en ellos y se debe hacer que hasta los objetos provoquen ese tipo de sentimiento en ellos.

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El niño Colérico

El niño colérico requiere reconocer y valorar a la persona que le está educando. Él debe tener el convencimiento de que esa autoridad comprende y vive aquello que está tratando de inculcar y que cuando habla lo hace de una manera competente y coherente.

También son personas que requieren retos en la vida, por lo que no se les deben evitar las dificultades de cualquier proceso.

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Autodesarrollo en el adulto

Una persona se puede desarrollar de manera limitada mediante el empleo de sus capacidades intelectuales. De poco sirve saber lo correcto, sino se lleva a cabo y, a ser posible de manera continuada y con un ritmo adecuado, ya que esta es la única manera para que el cuerpo etérico lo pueda aprender.

Las fuerzas del pensar son las menos indicadas para modificar un temperamento. Lo que sí se puede es modificar las circunstancias para lograr un mejor desarrollo personal. Así

El melancólico deberá buscar sufrimientos y dolores ajenos que por tener mayor intensidad puedan hacerle olvidar los propios y le ayuden a trabajar la compasión.

Los flemáticos deberán llegar a tal aburrimiento que le haga soltar la indolencia que les acompaña en su vida.

El adulto sanguíneo puede generarse experiencias diferentes para mantenerse suficientemente interesado en la vida.

El colérico ha de encontrar circunstancias en las que sus pataletas sean tan absolutamente inútiles, para que vaya aprendiendo a que estas no le ayudan en nada a lograr obtener sus deseos.

Al igual que en los niños siempre se trabaja con aquello que hay y no con aquello de lo que se carece.

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Como acompañar a un colérico

El temperamento colérico es el más marcado (puedes leer aquí sus características) en cuanto a sus aspectos positivos y negativos, tiene que ver con el gran sol que tiene en su interior capaz de dar calor y de quemar. Un colérico que se haya podido templar y que se haya desarrollado tendrá las cualidades de ser un gran transformador de la humanidad y podrá contribuir en gran medida a la evolución de esta.

Riesgos del temperamento colérico

El peligro de un temperamento aparece cuando se polariza en exceso y la persona no es capaz de metamorfosearlo pudiendo caer en una unilateralidad que provoque un desequilibrio.

Peligros a nivel psicológico

Son personas con una fuerte voluntad que le puede llevar a imponer sus ideas al precio que sea. Eso les puede hacer mostrarse agresivos y destructivos, incluso en ocasiones consigo mismos por su baja tolerancia a la frustración.

Tienen una cierta impaciencia, queriendo que en el próximo instante se logre aquello que se habían propuesto. Parecen tener prisa y son muy celosos de sus tiempos.

Peligros a nivel físico

La relación de los coléricos con el calor les hace especialmente proclives a sufrir de procesos febriles.

Los coléricos adultos pueden desarrollar enfermedades del sistema cardiovascular, como hipertensión, ictus, infartos, etc

Fortalezas de un colérico

Capacidad para liderar

Son personas que “donde ponen el ojo, ponen la bala”, transforman en acción todo aquello que se proponen.

Poseen la capacidad de dirigir grupos y colectivos hacia un fin determinado.

Pueden llegar a ser los héroes que en un momento en el que el resto no saben cómo actuar él si tenga la idea de qué hacer y el arrojo para llevarlo a cabo.

Cómo acompañar a un niño colérico

Toda acción que ayude a cualquiera de los temperamentos a equilibrarse en su polaridad puede ser entendida como salutogénica.

En el caso de un niño colérico una educación inadecuada tendrá unas consecuencias muy marcadas en su vida adulta, por ello es más necesario que nunca un buen acompañamiento Debe tratar de despertarles el respeto y la consideración hacia los demás, para evitar que se conviertan en déspotas y tiránicos. Si se destacan sus valores idealistas serán capaces de llevar los más arriesgados proyectos altruistas adelante.

Es en la infancia, en concreto en el segundo septenio (7 a 14 años) cuando se expresan los temperamentos que llevamos. También es en ese momento en el que se puede actuar para permitirle al temperamento no quedarse encerrado, sino en ser metarmofosearse por la Quintaesencia aristotélica.

Educación

Convertirse en una autoridad amada para ellos

Son niños que requieren que quien les muestra una teoría la domine a la perfección. También demandan que aquel que le indique que haga algo, lo haya hecho previamente. Ellos solo escucharán a los que consideren competentes en la materia o coherentes con aquello que dicen. El educador que quiere ayudarles en su desarrollo deberá convertirse en una autoridad amada para ellos.

ponerles retos

Son niños a los que las dificultades les estimulan, pareciendo, a veces, que hasta las buscaran para ponerse a prueba. Los educadores pueden deben tratar de ponerles retos, pero que estos conduzcan hacia el beneficio común de todos.

Estos niños, como todos, pero estos, especialmente requieren del contacto con la naturaleza. Responden muy bien a pequeños retos ya sea, subir esa montaña, trepar a ese árbol o recoger la basura y los desperdicios abandonados en este bosque.

Además y, al necesitar mucho el ejercicio, se les debe motivar a practicarlo mediante retos, ya sea lanzar aquello más lejos, o correr esta distancia en menos tiempo.

Despertarles el respeto

Son niños que desconocen dónde acaba “su territorio” y pueden creerse con el derecho de que todo está bajo su dominio. Conviene que aprendan los límites y dónde comienza lo ajeno, que posee tanto valor como su propio mundo.

Los educadores, padres o maestros deben prestar atención a que un niño colérico trate a sus hermanos o compañeros como semejantes, no ejerciendo dominio sobre ellos. Ellos deben llegar a aprender que el verdadero liderazgo se ejerce cuando se posibilita que todas las personas den a la colectividad su mejor virtud, no desde el competir, sino desde la cooperación.

Cuando a un colérico se le ocurre una idea, tiene tendencia a encargarse de todo y, a veces no es capaz de asumir que otras personas pueden requerir más tiempo para llegar a esa decisión. La frase a leerle será aquella que dice que “si quieres ir rápido ve solo, pero si quieres llegar lejos ve acompañado”

En este sentido también es conveniente mostrar a los niños más coléricos los éxitos de los demás para favorecer que puedan aprender que existen otras posibilidades más allá de las que ellos habían contemplado hasta ahora.

Una de las posibilidades para llevar esto a cabo es invitarle a que lean biografías de héroes.

Favorecer expresarse tranquilamente hacia los demás

El colérico se siente a gusto en el pensar y, sobre todo, en el actuar. Los sentimientos tratan de ponerlos a su servicio. No se mueven bien en el mundo emocional y cuando tratan de compartir una emoción lo hacen con agresividad y de manera vehemente.

Apenas han tomado una decisión se ponen manos a la obra para llevarlo a cabo sin detenerse, por un momento, en compartirla y, menos, en contrastarla con los demás.

Recomendaciones

ALIMENTACIÓN

Dada su capacidad y acción calórica requiere que su alimentación esté compuesta principalmente de crudos, escasa en alimentos densos y pesados de digestión como son las frituras.

OTRAS PAUTAS

Por su individualismo el instrumento que toquen ha de ser para ser el solista de la orquesta. Dada su voluntad y su capacidad para afrontar riesgos, muchos de los grandes intérpretes de la música han contado con este temperamento como ayuda.

Los coléricos que mantengan este tipo de temperamento marcado en la vida adulta deben prestar atención a las enfermedades cardiovasculares, por lo que deben hacerse chequeos periódicos de su corazón y análisis de colesterol y de triglicéridos en sangre.

Profesiones ideales para un colérico

Pueden ser grandes emprendedores y ejecutivos. Aterrizan y convierten los proyectos en realidades.

Sus dotes de liderazgo les hacen que busquen dirigir cualquier actividad que asuman, ya sea como regentes de una orquesta, de un colegio o como oficiales en el ejército.

Por su capacidad para el heroísmo pueden ejercer profesiones donde se requiera decisión y arrojo, ya sea como bomberos o como médicos de emergencia.

Su afán por las aventuras le convierte en exploradores, guías de montaña, pilotos de aviones, etc. Pueden llegar a ser grandes deportistas por su capacidad para superar retos.

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El temperamento colérico: Características

Siempre que se vaya a explicar un temperamento se va a hacer en función de qué cuerpo sútil predomina y de las características del elemento y órgano que se relacionan con él.

Rudolf Steiner consideraba que la historia del mundo sería diferente sin coléricos. él que este era su temperamento y, es el que acompaña siempre a los grandes revolucionarios, a los iniciadores y a los héroes. Él consideró que él mismo pertenecía a este temperamento.

Predominio del Yo en el temperamento colérico

En el temperamento colérico existe un predominio del Yo.

Los coléricos son personas en las que se presentan, de manera simultánea, las mayores capacidades de liderazgo con la posibilidad de ejercerlo de la forma más déspota y ejercer un dominio sobre los que le rodean. Algo que se representa en el macho alfa de la especie de Gorila de espalda plateada que ilustra el presente artículo.

El desarrollo del  Yo permite al hombre individualizarse y mediante su autoconciencia ser capaz de escribir su propia biografía.

El colérico en relación con el corazón con el calor

Aquellos que comparten partes de su vida con un colérico saben que este puede sufrir explosiones de ira con accesos de calor a su rostro. Estos ataque duran poco y pasan a relajarse, algo como los fuertes movimientos de contracción cardiacos.

Ese calor en exceso hace que se convierta en fuego, que le lleva a quemar primero las dificultades que se le ponen en su camino, pero puede llegar a hacer arder a aquellos que no piensan como él.

Características del temperamento colérico

Muchas de ellas ya se han ido poniendo de manifiesto en los párrafos anteriores

Características físicas

El colérico pisa con pasos cortos y firmes, como dejando dicho un “ahí estoy yo”.

Físicamente no suelen ser muy altos y poseen unos rasgos faciales bastante marcados

MENOR INFLUENCIA DEL CUERPO FÍSICO

En el  cuerpo físico dominan las fuerzas de gravedad, sin embargo el colérico dominan las fuerzas de expansión propias del bombeo de sangre del corazón.

MENOR INFLUENCIA DEL CUERPO ETÉRICO

El predominio de las fuerzas del Yo puede llevar a poner todas las fuerzas y capacidades al servicio de la voluntad hasta llegar a la extenuación de la energía vital con el fin de sacar un proyecto adelante. Este agotamiento se ve agravado por la menor influencia de su cuerpo etérico.

MENOR INFLUENCIA DEL CUERPO ASTRAL

Los coléricos son personas en los que rige el pensar convertido en la acción lo más inmediata posible, sin parar a prestar atención a sus sentimientos.

Es capaz de controlar el mundo emocional hasta parecer que domina sentir aquello que ha decidido sentir.

También son personas que son capaces de controlar el dolor, tanto el físico como el emocional, por ser en ellos menos intenso que en otros temperamentos (melancólico o sanguíneo).

Características psicológicas-anímicas

Las características del colérico vienen condicionadas por el dominio de su yo

POR EL PREDOMINIO DEL Yo

El colérico mide el mundo desde sí mismo, desde sus criterios y opiniones siendo muy subjetivo. A veces, incluso, esto le lleva a creer que es el portador de la verdad.

Es el héroe, pero también el conquistador, no se deja amilanar por las dificultades, ni por los que le rodean, tratando de dominar situaciones y a personas.

Si quieres saber cómo acompañar a un colérico

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